- Con entrega masiva de carnés de militantes del FSLN en instituciones públicas y en horarios de trabajo
Centrales sindicales, organizaciones defensoras de los derechos humanos y políticos de distintas tendencias aseguran que la afiliación masiva que ejecuta el Frente Sandinista entre los empleados del Estado, y el uso de edificios públicos y horarios laborales para realizar esos actos, violenta los derechos de los trabajadores y otras leyes del país. Pero el partido de Gobierno continúa con su campaña.
Ayer les tocó el turno a los empleados del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC), quienes recibieron de manos de su jefe, el director del INC, Luis Morales Alonso, sus carnés de militantes.
Tras recibirlos, juraron ante él: “Recibo con orgullo la militancia del Frente Sandinista y asumo como propios sus principios, ideales y valores, en el compromiso de patria libre o morir y en lealtad inquebrantable al proyecto de justicia de la revolución popular sandinista”.
En el acto participó como invitada especial la comandante guerrillera Doris Tijerino, quien reconoció que las cosas han cambiado, porque en sus tiempos ese carné se ganaba con mucho esfuerzo, ya que antes de recibirlo se pasaba por un proceso larguísimo, donde se “vigilaba” al aspirante y hasta que estaban seguros que “serviría” para la causa del partido, se lo entregaban.
Añadió que incluso el juramento era más fuerte que el actual, porque se refrendaba con el “ofrecimiento de la vida”.
Pero reivindicó las entregas masivas que realiza el partido en la actualidad como un acto de la libertad que se alcanzó con la revolución. “Pero el carné y la militancia no son un título de por vida, hay que saber mantenerlos, porque muchos lo han perdido”, enfatizó Tijerino.
Morales señaló como parte de esos cambios la presencia de los medios, incluso de los que dicen “mentiras”, porque ahora ya no son un partido clandestino, dijo.
NO ES CON MIRAS AL 2011
Contrario a lo que han declarado otros dirigentes, entre ellos la primera dama y coordinadora del Consejo de Comunicación, Rosario Murillo, quien en diferentes ocasiones ha mencionado que esto es parte de una campaña con la que el “FSLN logrará consolidar el poder en las elecciones del 2011”, Tijerino opina que es sólo un proceso de apertura del partido hacia sus simpatizantes y que es un derecho que se ha ganado con sangre, cuyo fin es ordenar a la militancia y saber cuántos son y en dónde están.
Tijerino insistió en que la decisión de afiliarse continúa siendo voluntaria y aprovechó para expresar que su meta es que “todos los nicaragüenses se hagan sandinistas, porque ésa es la única manera de ser dignos en este país”, y minimizó las críticas que diversos sectores han hecho al proceso. Además dejó ver que con el proceso de afiliación masiva el partido dejará de ser un “club de privilegiados”.
Por su parte, Morales insistió en que la aceptación del carné es voluntaria, y aseguró que, de todos los empleados a los que se les ofreció, ninguno lo rechazó.
“Nosotros voluntariamente hemos convocado a los compañeros. El que quiera sumarse al Frente voluntariamente lo hace. Pero le cuento que de todos los que convocamos ninguno rechazó la invitación para pertenecer a las filas del Frente, se lo digo con sinceridad”, dijo Morales.
Agregó que el partido ha abierto las puertas a todos los empleados públicos y privados y a la ciudadanía, y que cada quien decide si acepta o rechaza el ofrecimiento.
NADIE SE HA QUEJADO
Everth Villegas, secretario de organización del Sindicato de Trabajadores del INC, aseguró que la afiliación masiva fue voluntaria y no vulnera los derechos de los empleados. Mencionó que una muestra del carácter voluntario del proceso es que de los 385 empleados de la institución, sólo 180 recibieron el carné.
Dijo que como el acto se realizó en horas laborales los empleados que no deseaban participar se retiraron a sus casas. “Nosotros no vimos ninguna presión sobre los empleados, sencillamente se abrió un proceso y el que quiso se afilió”, dijo Villegas.
El dirigente fue uno de los que recibió su militancia y asegura que como sindicato está claro de que no puede haber represalias ni chantajes contra los que no se afiliaron, y dijo que hasta ahora no han recibido ningún tipo de denuncia.
“Nadie nos ha llegado a denunciar que ha sido presionado ni chantajeado, y estaremos pendientes, si ocurre actuaremos, pero no habrá ninguna lista negra”, dijo. Además, reconoció que en los 12 años que ha trabajado para el INC es la primera vez que se realiza un acto de este tipo.
