- Se reunieron ayer durante seis horas
El presidente electo de Panamá, Ricardo Martinelli, se reunió ayer con el mandatario saliente, Martín Torrijos, para preparar el proceso de transición que debe culminar el 1 de julio cuando asuma el nuevo gobierno.
Tras la apabullante victoria del domingo por 23 puntos sobre la candidata oficialista Balbina Herrera, Martinelli acudió al Palacio de las Garzas, sede presidencial, para “empaparse de lo que está sucediendo” en las áreas prioritarias para su futuro gobierno y empezar la transición, dijo el líder que ha encandilado a los panameños con la idea del cambio.
“Tenemos la oportunidad de hacer una transición ejemplar, coincidimos con una visión de un país que tiene perspectivas futuras y vamos a entregar toda la información necesaria para la transición y de los proyectos por bloques”, dijo Torrijos en las escaleras del palacio presidencial.
La reunión duró seis horas, incluido un almuerzo, y fue muy “positiva” y “provechosa”, dijeron colaboradores de Martinelli y Torrijos.
Atrás quedó la durísima campaña de descalificaciones de Martinelli contra la candidata del Partido Revolucionario Democrático y el gobierno de Torrijos, y cambió su discurso deshaciéndose en elogios con la labor de su anfitrión.
“La transición debe dar una señal de confianza al pueblo panameño, a los inversionistas, de que el país viene primero (…), tenemos que pensar en los mejores intereses del país y dejar la política a un lado”, dijo Martinelli en un receso de la larga reunión, iniciada a las 9 de la mañana.
El vicepresidente saliente Samuel Lewis Navarro dijo que se ha iniciado un proceso de transición que demuestra un compromiso de ambos equipos porque esta transición sea lo más transparente e imperceptible posible.
