- Maratónica protesta
Una masiva manifestación de mineros demandó, ayer en Bolivia, respeto a las ocho horas diarias de trabajo y un decreto del Gobierno que evite el avasallamiento de campesinos e indígenas en los yacimientos mineros. La marcha, que en la última semana recorrió unos 200 kilómetros desde los Andes bolivianos, fue realizada por trabajadores de la empresa Sinchi Wayra, filial de la suiza Glencore, que pretende imponer una jornada de 10 horas para eludir la crisis del sector. A la caminata, que llegó ayer a La Paz en medio de detonaciones de petardos y guías de dinamita, se le sumarán otros obreros del sector.
