- El País publica reportaje sobre lo sencillo que es traficar armas en América Latina: “Cualquier imbécil tiene un fusil”, titula diario español
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El tráfico ilegal de armas en América Latina y lo sencillo éste que resulta para quienes lo pretenden, con Nicaragua como uno de los grandes puntos de entrada del ilícito, fue el tema de uno de los reportajes que publicó ayer el prestigioso diario español El País, aunque aquí las autoridades dicen esforzarse constantemente contra ese mal.
En el reportaje titulado “Las armas ilegales desangran a América Latina”, y que ayer se promocionaba desde la portada de la edición electrónica del diario con el título: “Cualquier imbécil tiene un fusil”, el director de la Fundación y Democracia en Bogotá, Alfredo Rangel, dice que “hay que recordar que (el presidente Daniel Ortega) ha dado cobijo a narcoterroristas de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia)” y fuentes del Departamento de Defensa de los Estados Unidos se refieren a los puertos nacionales entre los mayores “coladeros” de armas en la región.
El reportaje parte de que los recientes juicios contra dos de los más famosos traficantes de armas, el ruso Víktor Bout, mejor conocido como “El Mercader de la Muerte” (cuya extradición a Estados Unidos aseguran que está pendiente para agosto) y el sirio Monser Al Kassar (condenado a 30 años de prisión en Nueva York) “han revelado lo sencillo que es meter armas ilegalmente a América Latina, el papel crucial que desempeña Centroamérica, en especial Nicaragua, en este negocio” y también “la amenaza que supone que un país como Venezuela fabrique sus propios fusiles y municiones”.
Según la agencia antidrogas estadounidense, citada por el diario español, Bout y Al Kassar preveían vender lanzamisiles portátiles tierra-aire rusos SAM a las FARC, desde Rumania o Bulgaria, pasando por Nicaragua para luego arrojarlos con paracaídas sobre Colombia.
El artículo menciona varios límites fronterizos en América del Sur como algunos de los principales puntos de contrabando en Latinoamérica, pero Guatemala y Nicaragua son citados como dos de las puertas de entrada de cargamentos que han adquirido relevancia especial en los últimos años.
De hecho, Rangel, el experto colombiano de la Fundación y Democracia en Bogotá, dice a El País que “así como Nicaragua ya es clave en el comercio ilegal, Venezuela desempeña un papel relevante”, pues asegura que hay serios temores de que parte de los cien mil fusiles Kaláshnikov que Caracas compró a Rusia acaben en manos de narcos y también existe un peligro mayor con la fábrica de armas y municiones rusas en ese país y que alimentaría con una fuente ilimitada a las narcoguerrillas, que hasta ahora consiguen municiones escasas en Perú y Bolivia.
El reportaje de El País, escrito por Fernando Gualdoni y Javier LaFuente, cita que hay más de 80 millones de armas ilegales en Latinoamérica, según el Centro de Información de Defensa (CID), de Washington, y los 140 mil homicidios que ocurren al año en la región duplican el promedio mundial, de acuerdo con un informe sobre Crimen y Violencia en el Desarrollo, hecho por el Banco Mundial.
“Cualquier criminal, hasta el más imbécil tiene acceso a una pistola y hasta un fusil. Ni hablar de las narcoguerrillas y el crimen organizado, éstos se hacen con un lanzacohetes como cualquier español con una barra de pan”, escriben los periodistas.
