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con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Las atrapadas de Miguel Tejada, son de las más increíbles en las paradas cortas. (LA PRENSA/AP/Pat Sullivan)

Tejada es la chispa de los Astros

El torpedero de los Astros, Miguel Tejada, nacido en Santo Domingo, República Dominicana hace 34 años, firmó un contrato el año pasado para jugar dos temporadas. Llegó a Houston procedente de los Orioles de Baltimore de la División Este de la Liga Americana. Fue canjeado por los lanzadores Matt Albers y Troy Patton, más el […]

El torpedero de los Astros, Miguel Tejada, nacido en Santo Domingo, República Dominicana hace 34 años, firmó un contrato el año pasado para jugar dos temporadas. Llegó a Houston procedente de los Orioles de Baltimore de la División Este de la Liga Americana. Fue canjeado por los lanzadores Matt Albers y Troy Patton, más el jugador de cuadro Michael Constanzo.

Ingresó al equipo precedido de una gran fama y con números que atestiguan tremendas hazañas en una carrera distinguida que muchos no podrán igualar.

En la última temporada con los emplumados del joven circuito, Miguelito, terminó bateando al son de .296, producto de 152 imparables en 233 partidos. En el camino desembarcó 18 palos de cuatro esquinas.

En una manera u otra, el traspaso de la Liga Americana a la Liga Nacional, afectó al santodomingueño, porque solamente bateó .283. Claro que hay una diferencia y los números no hacen justicia. Con Houston tuvo 632 turnos en 158 juegos y con Baltimore 514 turnos en solamente 133. Todos los departamentos ofensivos de Tejada, son normales, con la excepción del de los cuadrangulares.

Al momento de redactar esta nota, Miguelito, era uno de los bateadores más explosivos de los Astros (.327), caminando mano a mano con los jardineros Carlos “El Caballo” Lee (.322) y Hunter Pence (.347).

EL MEJOR TORPEDERO DE LA NACIONAL

En varias ocasiones he leído que la prensa escrita ha puesto en entredicho el rendimiento del torpedero porque simplemente presume que se está poniendo viejo o porque ha militado 13 años en las Ligas Mayores. En mi opinión, todo eso está lejos de la verdad. Pese a que no soy el Bill James de las estadísticas, averigüé que en la actualidad, Tejada es el mejor short stop de la Liga Nacional.

En términos generales de fildeo, Tejada, con sus números (.963) engalana la lista de los diez torpederos más distinguidos del viejo circuito, entre ellos Hanley Ramírez, Marlins (.985); Jimmy Rollins, Filis (.986); Ryan Theriot, Cachorros (.970); Yunel Escobar, Bravos (.975); J.J. Hardy, Cerveceros (.980); Rafael Furcal, Dodgers (.975); José Reyes, Mets (.966) Troy Tulowitzki, Rockies (9.88) y, Edgar Rentería, Gigantes (.977). Esto demuestra que todavía cubre el territorio del campo corto con toda normalidad.

Para averiguar el rango de cobertura, tendríamos que profundizar más en las confusas estadísticas de James; para eso no tenemos el espacio y no probaría mucho.

En lo que a bateo se refiere, Tejada, (.327) es uno de los grandes maestros para rociar la pelota sobre los campos donde no es atrapada. Y es el segundo mejor bateador entre los diez primeros paradores en corto de la Nacional. El único que le lleva ventaja es Christian Guzmán de los Nacionales de Washington con .376.

EL MEJOR IMPULSADOR

El promedio de Tejada en lo que corresponde a la frecuencia con que se embasa es de .355, siempre en el grupo de los diez mejores hombres defensivos en el campo corto. Es también el mejor impulsador de carreras con 24.

Tejada ingresó a los Astros precedido de todos los atributos: bateo, defensiva, corrido de bases, robos, agresividad, cobertura de terreno, liderazgo, etc.

Le pegunté si había notado debilidad o deterioro en alguna de esas facultades debido a la edad. “En lo que concierne al funcionamiento del cuerpo, siento que todo está en orden y la edad no se manifiesta para mal en ninguna de mis facultades”, dijo Miguelito en forma enfática.

“Siempre que hablamos, te expreso que me preparo concienzudamente durante la temporada libre y, por el momento, me siento un ciento por ciento bien”, añadió.

La velocidad es donde usualmente se echa de ver la deficiencia de un pelotero que avanza en edad. “Mi velocidad de hoy es la misma desde que comencé a jugar béisbol”, manifestó Miguelito.

AL 100 POR CIENTO

“Estoy seguro que puedo dar el ciento por ciento en el corrido de bases”. Sus atrapadas de furiosos batazos, sus tiros certeros a primera base desde las más increíbles posiciones le han sido premiados con tremendas salvas de aplauso por el respetable.

Además de bateo consistente, el pelotero de hoy sabe que el elemento de empujar carreras es uno de los objetivos principales en la pelota y su porcentaje comenzó lento este año. “Eso es parte de los altos y bajos del beisbol”, dijo Tejada. “Yo no bajo la cabeza por eso, pues sé que son seis meses de acción. Todos saben lo duro que yo trabajo; los números vendrán luego”.

Las palabras de Miguelito fueron proféticas y de súbito comenzó a impulsar carrera tras carrera. “Es seguro que viste que ahora espero con más paciencia en el plato”, dijo Tejada con una ligera sonrisa.

CONCENTRADO

“En realidad, la diferencia estriba que cuando hay hombres en bases me concentro. Cuando en el pasado empujaba mis cien carreras, eso era lo que hacía, concentrarme profundamente. También conectaba batazos largos para empujar más”.

La baja de cuadrangulares es inequívoca y, claro, no se puede comparar con el bateo de poder desplegado entre 1999 y 2006, cuando Miguelito desembarcó 227 palos de vuelta entera para un promedio anual de 28.3. El año pasado conectó 13 nada más y a estas alturas lleva 4 solamente, pero su empuje de carreras ha mejorado, ya registra 24 y eso es significativo.

“Todo eso es cierto, pero lo más importante es pedir salud a Dios para jugar todos los días”, dijo Tejada con una mirada de gran creyente. En esto momento no pienso en jonrones, me concentro en ayudar al equipo en todo lo demás”.

ARRIBA DE LOS 300

La afición aprecia el bateo consistente de Tejada que se ha mantenido arriba de los .300 en casi todo lo que va de la campaña.

“Además de estar viendo mejor la bola, también se debe a que tuve una preparación muy buena durante la temporada libre con respecto a mi bateo”, dijo el torpedero.

“Sostengo largas conferencias con el instructor de bateo Sean Berry y he corregido algunos movimientos que no me fueron beneficiosos el año pasado”, añadió.

Tejada se ha vuelto más selectivo en el plato de lo que fue el año anterior. Esto le permite escoger los lanzamientos que puede conectar hacía diferentes partes del campo. No me atrevo a decir que es un bateador de bola mala como era Roberto Clemente. “No es que no pueda batear la bola mala, algunas veces lo hago, pero no tengo miedo a que me hagan out o que se me quiebre el bate. En términos generales me considero un bateador agresivo”.

“CONFIANZA CHICO, CONFIANZA”

¿Por qué no me confiesas tu verdadera estrategia para batear tan bien a todo tipo de lanzamiento?, pregunté a Miguelito: “Confianza chico, confianza”, contestó de inmediato. “Ese lema es el que practico siempre en mi carrera para hacer bien mi trabajo. Cuando estoy en el plato no pienso en quién está lanzando ni tampoco que me va a poner out, pues siempre tengo la confianza de que me embasaré un 90% de mis turnos.

Recuerdo que Hank Aaron tenía la especialidad de esperar hasta el último segundo para sacar el bate. En las Grandes Ligas de hoy, la mayoría de los bateadores se apresuran y no dejan pasar el primer lanzamiento para analizar al pitcher como lo hacía Ted Williams.

“Todo depende”, dice Miguelito. “Hay días que uno viene apresurado y hay otros que no. En lo que me corresponde, considero que estoy en el medio y depende de cómo tenga la concentración ese día”.

EN CUALQUIER LUGAR DE LA ALINEACIÓN

Por un par de semanas en uno de sus experimentos, el dirigente Cecil Cooper colocó a Tejada como segundo en el orden de bateo y luego lo cambió a quinto. La aplicación de la variante pareció un poco radical. “Eso, no me preocupa”, manifestó Tejada. “En la pelota siempre estoy preparado para batear en el puesto que el dirigente crea conveniente, primero o último me da lo mismo. Lo importante es producir porque es mejor para el equipo. Yo veo la bola y la choco”, aseguró.

Soy de la convicción que Tejada no cree en el cuento que los serpentineros lanzan de acuerdo a la posición que ocupan los bateadores en la alineación.

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