- Barack Obama hace histórica designación al nominar a jueza de origen puertorriqueño
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El presidente estadounidense Barack Obama designó ayer a una puertorriqueña, Sonia Sotomayor, como nueva jueza de la Corte Suprema, lo que la convertiría en la primera hispana que llega al máximo tribunal de ese país, si la confirma el Senado.
Sotomayor, jueza de la corte de Apelaciones de Nueva York, de 54 años, reputada liberal, sería la tercera mujer en acceder al máximo tribunal.
“He decidido nominar a una mujer inspiradora, que creo será una gran jueza”, dijo Obama durante una ceremonia en la Casa Blanca, al lado de Sotomayor, quien lucía emocionada, frente a una audiencia en la que destacaban miembros de su familia.
“Traerá más experiencia al tribunal que cualquier otra persona”, tras una larga carrera como asistente de fiscal, abogada y jueza federal desde hace 17 años, resaltó Obama.
Sotomayor debe sustituir en la Corte a David Souter, un juez liberal que anunció hace pocas semanas que quería dejar su silla.
El nombramiento de un nuevo miembro de la Corte supone para todo presidente una rara ocasión de poder colocar a un jurista acorde con su visión política. Para Obama supone también una forma de agradecer de nuevo a los hispanos, la primera minoría del país, sus votos decisivos para llegar a la Casa Blanca.
Sin embargo, la exhaustiva atención que genera el nombramiento de un juez de la Corte Suprema, cuyos nueve miembros guardan el cargo de por vida, deja poco lugar a errores.
Obama dijo que las características que lo llevaron a elegir a Sotomayor fueron su “riguroso intelecto” y su “determinación para aplicar fielmente la ley”, pero también la posibilidad de que “entienda cómo funciona el mundo y cómo vive la gente común”.
UNA VIDA INSPIRADORA
Sotomayor llevará a la Corte “la sabiduría acumulada durante el recorrido de una vida inspiradora”, dijo Obama.
Esta jueza divorciada y sin hijos, apasionada por su trabajo, se crió en el humilde barrio del Bronx en Nueva York. Su padre murió cuando ella era una niña, y su madre la crió mientras mantenía dos empleos.
Sotomayor se graduó con excelentes notas en dos de las mejores universidades del país, Princenton y Yale. “Soy una persona común bendecida con una oportunidad extraordinaria”, explicó ayer la jueza en la Casa Blanca.
“Me he esforzado siempre en no olvidar las consecuencias reales de mis decisiones sobre individuos, empresas y el Gobierno”, aseguró.
Sotomayor debe ser ratificada por el Senado estadounidense, donde los demócratas necesitan 51 votos de los 100 para confirmarla. Actualmente cuentan con 59 escaños.
Pero líderes republicanos en el Senado ya advirtieron que no darán un cheque en blanco al presidente.
“Examinaremos minuciosamente sus referencias para asegurarnos que comprende que el papel de un jurista en nuestra democracia es aplicar la ley de forma imparcial, sean cuales sean sus sentimientos o sus preferencias personales o políticas”, señaló el jefe de la minoría republicana del Senado, Mitch McConnell.
Se espera que el Senado comience a deliberar en julio, para tomar una decisión antes del inicio del nuevo período de sesiones en la Corte en octubre.
De llegar a la Corte, Sotomayor sería la segunda mujer en integrarla junto a Ruth Bader Ginsburg, quien acaba de salir de un tratamiento médico a causa de un cáncer de páncreas.
El antecesor de Obama, George W. Bush, designó a dos conservadores, los jueces John Roberts y Samuel Alito.
“El presidente Obama ha nombrado a una jurista extraordinariamente bien preparada”, elogió la presidente de la Asociación Hispana de Juristas, Ramona Romero.
“Elogiamos al presidente Obama por esta histórica nominación y por reconocer que la excelencia y la diversidad no son mutuamente exclusivas”, concluyó el texto.
