CARACAS.— La petición del Gobierno de Venezuela a la Fiscalía para que acuse a la emisora Globovisión de delitos penales cerró una jornada que se abrió ayer con el allanamiento de la casa de su presidente y siguió con la imposición de multas millonarias.
Sin precisar los delitos penales en los que habría incurrido la emisora de línea editorial abiertamente opositora a la gestión del presidente del país, Hugo Chávez, el ministro titular del organismo rector de las telecomunicaciones, Diosdado Cabello, dijo en una rueda de prensa que las sanciones administrativas “no han sido suficientes”.
Ahora debe ser investigada “por la vía de la ley orgánica de telecomunicaciones” que prevé castigos penales, dijo y admitió que la ofensiva de las instituciones del Estado contra la emisora se debe a un “tema de salud mental”.
Los directivos de Globovisión “se toman un frasco de veneno en la mañana, se lo dan a sus periodistas y esperan que el que se muera sea el pueblo, que se muera Chávez”, y ante ello, remarcó, se pidió “que sean las autoridades judiciales quienes determinen si hay la comisión de delitos” penales para aplicar el castigo respectivo.
“Hay quienes creen que el mejor salvoconducto que puede tener un delincuente es poner manos en un medio” para cometer hasta “delitos ambientales” y acaparan vehículos “en sus casas”, añadió Cabello en clara alusión al presidente de Globovisión, Guillermo Zuloaga.
En su condición de socio de concesionarias de vehículos, Zuloaga fue acusado por la Fiscalía de “usura genérica” por el supuesto acaparamiento de 24 automotores descubiertos el mes pasado en una de sus viviendas, la que hoy volvió a ser allanada para retirar piezas de animales disecados que el empresario tiene como trofeos de caza.
