- La música cristiana no conoce límites idiomáticos
Para Katia Padilla la mejor manera de recordar el huracán Félix es a través de la música. Esta cantautora ha decidido poner a Cristo como el protagonista de sus canciones y a través de ella llevar un mensaje de esperanza a las víctimas de aquel desastre.
Aunque en su carrera artística ha cosechado un par de discos; en esta ocasión presenta los vídeos de tres canciones; que además de español, son interpretadas en inglés y miskito, su lengua natal.
Tal vez el tema más emblemático sea En el cielo nos veremos otra vez, que está dedicado a las víctimas del huracán Félix, que según su intérprete, no sólo sirve para recordar y mantener en la memoria lo que sucedió en la Costa Atlántica, sino también para llevar un poco de esperanza.
“Más que recordar ese acontecimiento, la idea es recordar a las familias que perdieron a sus seres queridos. Que no piensen que jamás los volverán a ver, porque si le entregamos nuestros corazones a Dios, vamos a volver a encontrarnos con esas personas”, sostiene Padilla.
UNA VIDA CRISTIANA
En cuanto a género, el gospel es el que mejor definiría su música; aunque también ha tenido alguna influencia de la música country, muy popular en el oeste de los Estados Unidos y también en el Caribe de Nicaragua.
Pero Katia Padilla también interpreta el tema Cuan grande es él, una canción que tiene más de cien años y que ha sido interpretada por muchos artistas, cristianos y no cristianos, y que en su letra se encarga de evidenciar “la maravilla y la grandeza del Señor”. Este tema cuenta con sus respectivas versiones en inglés y miskito, al igual que el tema Todos nosotros.
Consciente que la imagen es muy importante para transmitir sentimientos, Katia grabó los videoclips de sus canciones en la comunidad de Wawa Bar.
“Todos los vídeos fueron grabados en la Costa Atlántica y tuve la oportunidad de visitar muchas comunidades para presentarles los vídeos”, indicó.
Aunque la promoción de estos vídeos apenas está iniciando en el Pacífico del país, los pueblos caribeños más afectados por el huracán, como Sandy Bay, Waspam o Santa Marta, ya tuvieron la oportunidad de apreciarlos y las reacciones fueron impactantes.
“Realizamos conciertos gratis y llevamos un mensaje de esperanza a toda la gente que perdió a sus seres queridos. Es inevitable que la gente los recuerde y comiencen a llorar por eso, al presentar el vídeo se golpean bastante, pero al final terminan contentos, porque se van llenos de esperanza”, aseguró la intérprete caribeña, que en este año recibió de parte de la Asociación de Artistas Rafael Gastón Pérez el premio a Artista Cristiana del Año.
