- “(…) Empezamos a hacer toda la organización interna para mi retorno al país…”, advirtió Zelaya
ACAN-EFE
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Manuel Zelaya, el presidente depuesto de Honduras, llamó a la insurrección de la sociedad como un derecho con institucional.
El llamado fue hecho anoche en Managua durante una conferencia de prensa de última hora, citada en la Embajada de ese país. Luego de tres horas de espera, Zelaya llegó a las instalaciones de la Embajada, resguardado por celosos efectivos de la Policía Nacional.
En sus intervenciones Zelaya aclaró que los intentos por mediar el conflicto, de parte del presidente costarricense Oscar Arias, no han sido ningún tipo de “negociación”. Más bien dijo que han sido “un intento por hacer cumplir la resolución de la Organización de Estados Americanos (OEA) que rechaza el golpe de Estado”.
Ante la negativa de la comisión negociadora de Roberto Micheletti, actualmente en el poder de Honduras, Zelaya afirmó que a partir de este momento el siguiente paso a seguir será la organización de un frente interno que convoque a la insurrección de la sociedad civil y, a través de esto, espera poder restituir su mandato.
La fecha de retorno de Zelaya, que fue anunciada para el viernes 24 de julio, al parecer se mantendrá en pie, ya que durante la conferencia de prensa de ayer el presidente depuesto sostuvo que, una vez iniciada la insurrección, regresará a Honduras el fin de semana próximo.
Aunque no aclaró la manera en que ingresará al vecino país del norte, solicitó la custodia de los medios de comunicación y el apoyo de la comunidad internacional.
“Vamos a regresar con inteligencia, con estrategia… Empezamos a hacer toda la organización interna para mi retorno al país y espero que todos los medios (de comunicación) que están ahora, me acompañen”, dijo Zelaya, un poco nervioso, mientras se rasgaba las uñas.
Además solicitó un apoyo más beligerante de parte de los demás países que hasta ahora han rechazado el gobierno impuesto por Roberto Micheletti.
Según Zelaya, “si los Estados Unidos y la comunidad internacional cerraran con más fuerza sus puertas, el golpe de Estado no duraría más que pocas horas”.
Respecto a si contaba con apoyo militar de parte de Venezuela y Nicaragua, como hasta ahora se ha especulado, respondió de manera ambigua que el único apoyo recibido de Venezuela han sido obras sociales como la construcción de escuelas.
Sin embargo, mencionó que el Ejército de Honduras ha sido entrenado por el Comando Sur y la Escuela de las Américas, de Estados Unidos .
En la conferencia de prensa estuvieron también presentes Enrique Flores, Rafael Alegría y Milton Jiménez, miembros de la comisión de Zelaya, que estuvieron presentes en el proceso de mediación que culminó ayer por la tarde, tras la negativa de la contraparte para acceder a un retorno de Zelaya a la silla presidencial.
Rafael Alegría, del Frente Nacional de Resistencia Contra el Golpe de Estado en Honduras, sostuvo que tras el rompimiento del proceso de mediación se estaba rompiendo con sus esperanzas de retornar a su país.
“Terminaron las esperanzas de que hoy pudiéramos regresar a la institucionalidad del país. Esa esperanza se esfumó hoy por la intransigencia del régimen de facto”, dijo Alegría.
Y ante el llamado de insurrección, agregó que “no hay duda de que los fusiles pueden estar apuntando contra el pueblo y contra Zelaya, pero que venga lo que venga”.
PARTIDARIOS DE ZELAYA
Por su parte Juan Barahona, secretario general de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras (CUTH), uno de los dirigentes del movimiento social que apoya a Zelaya, admitió que no “tenía esperanzas en las pláticas”.
“Ya habían fracasado desde la primera reunión”, afirmó, al señalar que los diálogos “eran solamente una instancia más en la lucha popular”.
“No podemos permitir que los golpistas se queden libres en el país. El fracaso de esas pláticas no significa que los golpistas estarán legalizados, que estarán consolidados”, sostuvo.
ORTEGA ATACA A ARIAS
Durante la celebración del treinta aniversario de la revolución sandinista, el presidente Daniel Ortega acusó al presidente de Costa Rica, Oscar Arias, de ser uno de los “instrumentos” del imperio yanqui.
“Secuestraron al presidente (Manuel) Zelaya, lo llevaron a la Fuerza Aérea, ahí lo montaron y lo enviaron a Costa Rica, donde ya lo estaba esperando el presidente de Costa Rica, al cual le informaron en ese momento. Ya lo estaba esperando y preparándose para ser instrumento de la política golpista de los yanquis. ¿Cómo? Siendo nombrado por los yanquis mediador. Los yanquis lo nombraron mediador”, afirmó Ortega.
Luego reconoció que le tiene “una profunda simpatía” al pueblo costarricense, pero a Arias le guarda resentimiento desde los años ochenta, porque quiso impulsar un plan de paz “para hacerle el juego a los yanquis” sin incluir a Nicaragua.
“Por eso es que los yanquis corrieron a buscar a Arias de mediador, porque ya lo conocen. Van a buscar como ganar tiempo para que los golpistas empiecen a hacer demandas que son inaceptables. ¿Desde cuándo un golpista va a estar negociando con la persona a la que le está arrebatando sus derechos constitucionales?”, se preguntó, y añadió que a Zelaya lo va a restituir el pueblo y no los cascos azules o fuerzas intervencionistas.
Además vinculó el golpe de Estado a la instalación de cinco bases militares estadounidenses en Colombia, de las que dijo serán una amenaza para la seguridad de la región. También acusó a los organismos de seguridad norteamericana de ocultar al presidente Barack Obama la información relacionada al golpe.
CUBANO CULPA A ESTADOS UNIDOS
Por su parte el vicepresidente de Cuba, Esteban Lazo, culpó directamente a “funcionarios de confianza” del ex presidente George Bush, que aún permanecen en el Gobierno, de planificar el golpe de Estado en Honduras. Y compartió con el presidente Daniel Ortega la teoría de que el mandatario Barack Obama no fue parte de dicha acción.
Patricia Rodas, ex canciller de Manuel Zelaya, en un breve mensaje agradeció el apoyo brindado a raíz de dicha situación y anunció que ayer empezaba la “marcha final de Honduras hacia la libertad” y que sería encabezada por Zelaya.
“Vamos a marchar contra la opresión, contra los grupos de poder económico, contra las intenciones imperialistas de acabar definitivamente con nuestras esperanzas y nuestra propia libertad… Juntos con el Alba (Alternativa Bolivariana para los Pueblos de las Américas) la marcha hacia la victoria avanza incontenible”, dijo Rodas.
Mientras que el canciller venezolano, Nicolás Maduro, se unió a las voces de condena hacia Estados Unidos y también condenó la pretensión de querer sentar en la misma mesa a las dos fuerzas que reclaman el poder.
Agregó que la dictadura de Roberto Micheletti está acabada y aprovechó para atacar a los medios de comunicación, a quienes culpó de querer ocultar a los hondureños la realidad.
