- En el centro de Nigeria
Más de 700 personas murieron en los disturbios políticos-religiosos ocurridos en Jos, en el centro de Nigeria, en noviembre de 2008, afirmó la organización Human Rights Watch (HRW), que también denunció “más de 130 ejecuciones sumarias” por las Fuerzas Armadas.
“Las autoridades musulmanas y cristianas documentaron la muerte de más de 700 personas durante los dos días de violencias”, señaló la ONG proderechos humanos en un informe presentado a las autoridades nigerianas.
El 28 y 29 de noviembre de 2008, tras unos comicios impugnados, la ciudad de Jos fue escenario de una serie de violencias contra la población musulmana de etnia hausa. Jos está entre el sur cristiano y el norte musulmán de Nigeria.
Durante esos dos días cristianos y musulmanes se enfrentaron con armas de fuego, machetes e incluso arcos.
“La Policía nigeriana y el Ejército estuvieron implicados en las más de 130 ejecuciones sumarias”, afirma en sus documentos HRW, que considera que la cifra real de víctimas podría ser “mucho más elevada”.
Según la ONG, que realizó su investigación sobre el terreno inmediatamente después de los enfrentamientos y luego volvió a la zona en febrero, la mayoría de las víctimas de las ejecuciones sumarias fueron hombres jóvenes musulmanes.
Policía y Ejército “mataron a balazos a ciudadanos no armados en sus domicilios, persiguieron y mataron a hombres que trataban de huir para proteger su seguridad y alinearon a víctimas en el suelo antes de ejecutarlas sumariamente”, según uno de los investigadores de HRW citado en un comunicado.
Juliane Kippenberg, investigador de Human Rights Watch, habló sobre la violencia en el Norte y el Sur Kiwu, las provincias en la República Democrática del Congo por parte de los soldados y los rebeldes. En un nuevo informe, Human Rights Watch instó en una política de “tolerancia” para ese tipo de delitos, de los cuales 7,703 casos fueron cometidos por el Ejército.
