La propuesta de integrar una “unidad de fuerzas democráticas” sin la cúpula del Partido Liberal Constitucionalista (PLC ), controlada por el ex presidente y ex reo por corrupción, Arnoldo Alemán, es bien recibida por el Partido Liberal Independiente (PLI) y el Movimiento Renovador Sandinista (MRS), según dijeron a LA PRENSA sus dirigentes.
Esa propuesta de unidad la efectuó el martes pasado la Coalición Democrática (CD), la cual está integrada por miembros del Partido Conservador (PC) y otros pequeños partidos y personas.
OPOSICIÓN REAL
La CD insistió, a través de un comunicado, en integrar “una sola fuerza democrática, para lograr con un sentido programático y carácter estratégico el objetivo común de institucionalizar la democracia”.
La CD invitó a conformar la unidad opositora al PLI y al MRS, pero excluyendo al “sector del PLC involucrado con el pacto”, porque estiman que “no es confiable, no tiene credibilidad, ni autoridad moral para invocar a la unidad, porque ha pactado y continúa pactando con el Frente Sandinista”.
HAY APERTURA A UNIDAD
El presidente y diputado del PLI, Indalecio Rodríguez, aseguró que están “de acuerdo con la unidad total del pueblo democrático sin Arnoldo Alemán” y agregó que “los liberales a su vez deben unirse con todos los sectores cívicos y democráticos”.
Por su parte el coordinador político del MRS, Edmundo Jarquín, dijo que “hay que dar la bienvenida a toda iniciativa que unifique a la oposición democrática”.
JARQUÍN: UNIDAD DE OPOSICIÓN Y NO LIBERAL
Para Jarquín “la lógica debe ser unidad de toda la oposición y no solamente unidad del liberalismo”.
El político también estimó que “al más del cincuenta por ciento de nicaragüenses que no tienen afiliación partidaria no se les va a encantar, no se les va a atraer, desde una consigna partidaria, sino desde una consigna unitaria”.
La CD advirtió en su escrito que “la unidad de las fuerzas democráticas jamás se podrá alcanzar alrededor de un partido, cuyo caudillo codicia reelegirse con el propósito principal de satisfacer sus intereses particulares”, en alusión a Alemán.
Diversos analistas coinciden en que en Nicaragua la oposición está fragmentada y es incapaz de montar un frente común al gobernante sandinista Daniel Ortega, quien está justo a la mitad de su mandato de cinco años.
