- Mala administración de Inpesca en proyecto donado de US$12 millones los pone “a pensar”
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La mala administración que ha dado el Instituto Nicaragüense de la Pesca y Acuicultura (Inpesca) a la Terminal Pesquera Shin Komatsu —en San Juan del Sur—, donada por el Gobierno de Japón, podría provocar que este país recorte o retire definitivamente la cooperación a Nicaragua.
“Nosotros estamos bien preocupados por la situación en que se encuentra esa terminal pesquera, como lo dicen los pescadores de ahí. Este proyecto fue planeado, ejecutado y donado para el desarrollo y el bienestar de pesqueros artesanales”, dijo a LA PRENSA el consejero de la Embajada de Japón en Nicaragua, Takashi Fuchigami.
La terminal fue entregada oficialmente al Gobierno del presidente Daniel Ortega el 11 de septiembre de 2007 y tuvo un costo de 12 millones de dólares (unos 240 millones de córdobas al cambio actual). Es una de las donaciones más grandes que ha hecho Japón en Centroamérica.
Sin embargo, actualmente la terminal pesquera de 12 millones de dólares sólo ofrece el servicio de venta de hielo y agua a precio preferencial.
Se supone que la terminal debería ofrecer el servicio de muellaje, almacenaje, disponer de su infraestructura para el comercio libre de mariscos, entre otros servicios.
Al consultarles a los pescadores artesanales de San Juan del Sur si la terminal pesquera les ha beneficiado, contestan que no y que, por el contrario, cuando ellos han solicitado, numerosas veces, que se les conceda espacio en la terminal para procesar mariscos, se les ha negado.
El vicepresidente ejecutivo de Inpesca, Oscar Danilo Rosales, en referencia al riesgo que corre la cooperación japonesa, dijo: “Digan lo que quieran… Nuestro Gobierno no va a aceptar imposición de nadie. Si ellos dicen, que lo digan”.
Extraoficialmente se conoció que a lo interno de la Embajada de Japón hay mucha preocupación sobre el rumbo que tomaría la cooperación a Nicaragua si en el país asiático se supiera a detalle el estado de la terminal pesquera, la inversión más grande que han hecho en Nicaragua en los últimos años.
Al consultarle este tema a Fuchigami, no quiso afirmar ni negar la información y se limitó a manifestar la preocupación que hay porque el proyecto pesquero no ha tenido el uso para el que fue creado.
“Si fuera un pequeño proyecto, talvez no impactaría mucho, pero es uno de los más grandes de la región centroamericana, si no anda bien el impacto es mucho más grande”, afirmó.
“Qué pensaría el pueblo japonés si un proyecto grande donado por Japón no anda bien, entonces pensará: ah, tal país no tiene capacidad de manejar esas cosas, entonces por qué no se va a destinar a otro (país). Tenemos que evitar que nazca esa idea… No queremos que se corte o disminuya la cooperación japonesa, queremos aumentar, queremos seguir”, agregó el diplomático.
Fuchigami recalcó que la cooperación de Japón a Nicaragua y otros países proviene de los impuestos de los japoneses y se debe garantizar su correcto uso.
También expresó que en ocasiones que delegaciones japonesas han llegado a evaluar el desempeño de la terminal han notado que ésta no está trabajando como debería.
“Entonces a las autoridades, sobre todo Inpesca y EPN (Empresa Portuaria Nacional) y la Alcaldía de San Juan del Sur, pedimos las gestiones para reactivar las actividades de la instalación pesquera. Es indispensable que los acopiadores y pescadores estén involucrados en estas instalaciones”, continuó.
VICEALCALDESA REAFIRMA
La vicealcaldesa sandinista de San Juan del Sur, Rosa Dalila Rivas, comentó ayer durante una reunión entre pescadores, acopiadores y el vicepresidente de Inpesca, que en una visita que realizaron ella y el alcalde de esa localidad, Jorge Sánchez, el embajador de Japón, Shinichi Saito, les manifestó el riesgo que corre la cooperación de Japón a Nicaragua.
La vicealcaldesa expresó que el diplomático les dijo que si el problema en la terminal pesquera no se soluciona pronto, se corre el riesgo de que el pueblo japonés no siga invirtiendo “ni un peso” en Nicaragua.
“El embajador lógicamente nos expresó sus temores… Él nos decía que uno de sus mayores temores es que una de esas misiones que vienen a hacer monitoreo detectase que acá la inversión de 12 millones de dólares está siendo subutilizada totalmente”, expresó Rivas.
PESCADORES MOLESTOS
Los pescadores veteranos Luis Vega, Rosalío Parrales, Francisco Sandino, Juan Francisco Marenco y Armando Luna comentaron que hace unos meses en las instalaciones de la terminal se procesó camarón de cultivo y tilapia.
En esa tarea se empleó al menos a un centenar de sanjuaneños, pero poco después se canceló la actividad sin dar una explicación creíble.
Estos pescadores son parte de medio centenar de pescadores artesanales que asistieron a la reunión que convocaron la administración de la terminal pesquera e Inpesca, para supuestamente buscar una solución al problema que enfrenta esa donación.
Los pescadores concuerdan con Fuchigami en que una de las razones por la cual se donó el proyecto fue para que ellos tuvieran un espacio para vender y procesar sus productos.
Los pescadores se quejaron de que la terminal “tiene un personal grande y sólo hielo y agua vende”.
La terminal Shin Komatsu emplea a 17 personas, las cuales absorben unos 100 mil córdobas mensuales en salarios.
Ellos manifestaron que la reunión que se realizó ayer se hizo porque el Gobierno se ve “presionado por los japoneses”, por el mal uso de la terminal pesquera.
ROSALES CON POSICIÓN DESAFIANTE
Al estilo del presidente Daniel Ortega y de otros funcionarios de este Gobierno, el vicepresidente de Inpesca, Danilo Rosales, desestimó la amenaza de una reducción o un retiro de la cooperación japonesa, una de las más importantes para Nicaragua.
Los japoneses han venido trabajando con Nicaragua desde 1990 y, según dio a conocer Fuchigami, hasta la fecha han aportado al país 849 millones de dólares, unos 16 mil 980 millones de córdobas.
“Que ellos digan lo que quieran”, fue lo que contestó el funcionario público cuando se le consultó sobre el riesgo en el que se encuentra la cooperación.
“Hay que ver del punto de vista de cómo, bajo qué indicadores, que no hemos cumplido”, sostuvo.
Se justificó diciendo que la terminal fue entregada en “condiciones” no aptas para hacerla andar con eficiencia. Sin embargo, extraoficialmente se conoció que la terminal es la nueva “caja chica” de los directivos de Inpesca, ante la reducción en el presupuesto.
Los directores de Inpesca han sido cuestionados por malos manejos de la institución y se les está realizando una auditoría.
Varios pescadores manifestaron que se debería hacer una auditoría en los fondos de la terminal, dado que se ha filtrado que de sus arcas se ha destinado dinero a la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), donde vive el presidente de Inpesca, Steadman Fagoth.
Según Rosales, la terminal genera gastos para Inpesca, que han tenido que ser sacados del Fondo de Desarrollo Pesquero.
Sin embargo, se conoció extraoficialmente que la terminal, en venta de hielo y otros servicios, genera unos 400 mil córdobas mensuales, suficientes para pagar el agua (entre 20 mil y 30 mil córdobas mensuales), la luz (unos 180 mil córdobas al mes) y la planilla.
Al margen de esos ingresos mensuales, la terminal cuenta con un presupuesto del Tesoro de la República, cuyo monto Rosales dijo no recordar.
Al preguntarle las razones por las cuales la terminal no funciona como debería, dijo que “hay otros problemas que son más de nación, entonces se ha dado prioridad”, y negó un uso discrecional en sus fondos.
