La caída de la actividad económica registrada en Nicaragua principalmente en cinco sectores, durante el primer semestre del año, puede “difundirse con fuerza” a otros seis sectores en la segunda mitad del año, agravando con ello las perspectivas ya negativas para el Producto Interno Bruto (PIB) del país.
El economista Alejandro Arauz sostiene que al término del primer semestre del 2009 el contagio de la crisis económica internacional “ha golpeado” a diversos sectores de la economía real, en especial a la construcción, el comercio, la intermediación bancaria, el transporte, las comunicaciones y la manufactura ligera, es decir las zonas francas.
Pero advirtió que “el impacto puede difundirse con fuerza a otros sectores” como el industrial, las minas y la explotación de canteras, la pesca y los servicios públicos y comunales.
El sector agrícola “se ha sostenido con cierta dinámica”, pero “el riesgo de una contracción importante en el último trimestre del año es factible” ante el fenómeno climático de El Niño, que podría provocar sequías.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) prevé que el PIB de Nicaragua se reducirá en uno por ciento este año.
La economía nicaragüense “se verá afectada por una reducción de las remesas, las exportaciones y los flujos de Inversión Extranjera Directa”, según proyecta la Cepal.
Arauz estimó que la caída de las remesas familiares afectará a todos los países de Centroamérica, ya que la región podría captar 11,351 millones de dólares en remesas al término del 2009, frente a los 11,940 millones de dólares que recibió en el 2008.
De hecho, el Banco Central de Nicaragua (BCN) reportó 328.7 millones de dólares en remesas durante los primeros cinco meses del año, una caída del 3.9 por ciento con respecto al mismo período del 2008.
