- Raúl Castro exige producir más alimentos
HOLGUÍN, Cuba/AFP
El presidente Raúl Castro anunció un nuevo ajuste en la precaria economía cubana y exigió más eficiencia en reparto de tierras y producción de alimentos, al conmemorar ayer los 56 años del asalto al Cuartel Moncada, primera acción armada de su hermano Fidel.
Se realizará un “segundo ajuste de los gastos previstos en el plan de este año a causa de los efectos de la crisis económica mundial en nuestra economía”, dijo el gobernante en Holguín, 740 km al este de La Habana, en un discurso de 36 minutos, en el cual se abstuvo de abordar temas internacionales.
Fidel Castro, líder histórico de la revolución cubana, estuvo ausente de la conmemoración por tercer año consecutivo por razones de salud, tras la crisis de sangrado que sufrió en 2006 en los actos del 26 de julio también en la provincia de Holguín, donde ambos nacieron.
Ante unas 200,000 personas —según los organizadores— y banderas rojinegras alusivas a la efeméride, Raúl Castro, de 78 años y desde hace tres al mando de Cuba, dijo que el gabinete, el Partido Comunista (PCC) y el Parlamento analizarán esta semana temas económicos y políticos, en particular los efectos en la isla de la crisis global.
En ese sentido, citó “la reducción significativa de los ingresos provenientes de las exportaciones y las restricciones adicionales para acceder a fuentes de financiamiento externo”.
FUERTES RECORTES
El Gobierno dictó en los últimos meses fuertes recortes de los presupuestos para inversiones e importaciones, un estricto plan de ahorro energético, y redujo su meta de crecimiento económico anual, de 6 a 2.5 por ciento.
Los precios internacionales del níquel, primer producto de exportación de Cuba, han caído de unos 54,000 dólares la tonelada a poco más de 10,000 dólares, mientras que la cuenta de alimentos importados llegó a 2,800 millones de dólares en 2008, una carga demasiado alta para las menguadas arcas del Estado.
Para contrarrestar la crónica escasez de alimentos, el Gobierno decidió entregar parcelas en usufructo a solicitantes, a partir de 1.5 millones de hectáreas ociosas equivalentes al 50 por ciento de las tierras cultivables.
“La tierra está ahí, aquí están los cubanos, veremos si trabajamos o no, si producimos o no, si cumplimos nuestra palabra”, advirtió enérgico y saliéndose del texto que leía. “No es cuestión de gritar ¡Patria o Muerte! ¡Abajo el imperialismo! ¡El bloqueo (embargo estadounidense) nos golpea! La tierra está ahí, esperando por nuestro sudor”, insistió.
De más de 110,000 solicitudes, se han aprobado 82,000, que abarcan unas 690,000 ha, el 39 por ciento del área ociosa, señaló. “Considero que es poco, no es cuestión ahora de salir corriendo a repartir sin control. Es hacerlo más eficientemente, es hacerlo organizadamente. Ésta es una tarea de primera prioridad estratégica”, dijo .
En el acto del 26 de julio de 2007, Castro levantó expectativas al anunciar “cambios estructurales” en la economía cubana. En abril de 2008 habló de una próxima realización del VI Congreso del PCC, pospuesto desde hace 10 años y que debe avalar dichos cambios. Ambos temas estuvieron ausentes del discurso en la jornada de este domingo.
