- Es sólo “presencial y física”, afirma canciller de Hugo Chávez
El canciller venezolano, Nicolás Maduro, defendió ayer la “solidaridad presencial” del Gobierno de Caracas al depuesto presidente hondureño, Manuel Zelaya, quien, denunció, es víctima de una situación “aberrante” impulsada por los “golpistas” que lo sacaron del poder.
Maduro señaló que el total apoyo del Gobierno de Hugo Chávez se ha traducido en una “solidaridad presencial y física”, en referencia a su asistencia el pasado viernes en la línea fronteriza entre Nicaragua y Honduras, cuando Zelaya ingresó temporalmente a su país.
En una rueda de prensa conjunta con el ministro de Relaciones Exteriores de España, Miguel Ángel Moratinos, de visita oficial en Caracas, Maduro dijo que la pretensión de Zelaya de retomar el Gobierno que obtuvo en las urnas “merece el apoyo de toda la comunidad internacional”.
Sostuvo que el depuesto mandatario centroamericano es víctima de una situación “aberrante”, ya que el “presidente legítimo de un país” que ha sido “expulsado por las armas” al que “no se le permite regresar por las armas”.
Los “golpistas” que gobiernan en Honduras “concentran cerca del 75 por ciento del poder de fuego de un ejército y de un país para impedirle a su presidente ingresar pacíficamente por su frontera”, argumentó en canciller del Gobierno del presidente venezolano, Hugo Chávez.
“Y del otro lado de la frontera (en Honduras) los fusiles apuntan a la esposa y a la hija del presidente para que no puedan salir de su país”, agregó el canciller de Venezuela.
Reiteró además que de aceptarse el golpe en Honduras “se estaría abriendo una amenaza para todos los pueblos del continente y se estaría volviendo” a la época de las “dictaduras” que se registraron en Latinoamérica durante buena parte del siglo pasado.
