- El desempleo ha crecido en Centroamérica y la población pobre ha buscado el mercado informal
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Centroamérica necesita mejorar su estrategia para superar la crisis económica y financiera, según el último informe sobre el Estado de la Región presentado ayer martes durante una mesa redonda organizada por el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), el Instituto Centroamericano para la Integración (ICI) y el Proyecto Estado de la Región.
Miguel Gutiérrez Saxe, director del programa Estado de la Región, explicó que de no tomarse acciones que modifiquen las condiciones actuales de aquí al 2020, los países de la región podrían verse enfrentados “a un alto riesgo de desestabilización política, con una violencia delictiva superior a la actual y asociada a acciones extralegales de grupos irregulares y a guerras entre bandas rivales”.
El informe señala que en esas circunstancias la “institucionalidad del Estado de Derecho sería más débil”.
Otro escenario posible en este aspecto es lo que denomina como “balcanización” del orden público territorial, que significa una seria amenaza de la inseguridad ciudadana que pondría en riesgo el orden público, pero “sin llegar a desestabilizarlo”.
DESEMPLEO SE HA ENRAIZADO
Durante el período 2003-2007, la economía de la región registró un crecimiento acelerado, siendo “el mejor desde la década de los setenta y representó la mayor tasa promedio de Centroamérica en el largo plazo”.
Este período coincidió con una expansión en Estados Unidos, el principal socio comercial de la región, aunque se trata de un crecimiento disparejo para Centroamérica.
Según este estudio, la población centroamericana es de 41 millones de habitantes, de los cuales alrededor de 29 millones están en edad de trabajar, pero sólo 17 millones están trabajando, según datos cortados al 2006.
Para el economista Alejandro Aráuz, en términos generales la situación ha cambiado poco hasta hoy.
El análisis destaca que el desempleo en Centroamérica es un problema latente y para la población pobre, sin seguro de desempleo, “la opción para enfrentar este último es el autoempleo”.
A este problema se le suma la fuerte emigración, que en Centroamérica es un mecanismo para enfrentar la falta de oportunidades laborales, destaca el informe Estado de la Región.
En ese sentido, destaca que los desocupados se concentran principalmente en las zonas urbanas, donde “resulta un 71 por ciento superior al desempleo rural”.
MANO DE OBRA POCO CALIFICADA
Además, el desempleo afecta principalmente a las mujeres, cuya tasa es de 4.8 por ciento de desempleo en la región, contra 4.1 por ciento de varones.
Sin embargo, en los casos de Nicaragua y El Salvador el desempleo masculino supera al desempleo femenino.
Por otro lado, la mano de obra centroamericana “es poco calificada”.
En el 2006, el 39 por ciento de la Población Económicamente Activa no había logrado completar la educación primaria y el 58 por ciento tenía primaria completa o menos.
En las zonas rurales, la situación es más crítica porque el 61 por ciento de la fuerza de trabajo no ha completado la primaria y el 81 por ciento sólo tiene ese nivel.
