- Reducción afectará el nivel de vida
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La mayoría de los cubanos acogió con escepticismo y resignación los nuevos recortes de gastos sociales anunciados esta semana por el presidente del país, Raúl Castro, y los disidentes advierten que el nivel de vida se reducirá de forma muy peligrosa.
“No tenemos otra opción que aguantar lo que viene y tratar de seguir sobreviviendo, como a lo largo de estos años”, dijo a Efe Eduardo, conductor de 35 años.
El general Castro redujo al 1.7 por ciento la previsión de crecimiento para 2009, en el segundo recorte de una meta inicial del 6 por ciento, y anunció medidas “difíciles y nada gratas”, justo tres años después de suceder a su hermano Fidel, que no aparece en público desde julio de 2006.
“Demasiadas restricciones para un pueblo con necesidades acumuladas desde hace muchos años”, comentó Eduardo.
Las medidas incluyen recortes del consumo eléctrico, eliminación de subsidios, merma de alimentos de la cartilla de racionamiento y reducción de los gastos en salud y educación.
“Se dieron cuenta tarde de que parte de los alimentos que consume este país pueden ser producidos por este país. Si dejaran que la gente gestionara pequeños negocios (…) el golpe sería ahora menor”, afirmó Eduardo.
La maestra jubilada Esther Cañedo cree que las medidas “son necesarias para que la gente se dé cuenta que no se debe derrochar”, y que “es una manera de formar a los más jóvenes en el orden y la disciplina”.
Miriam Leiva, co-fundadora de las Damas de Blanco (familiares de 75 opositores apresados en 2003), opina que la situación “es muy difícil, no sólo económica, sino políticamente”.
El economista Óscar Espinosa, uno de los 75 opositores apresados en 2003, también indicó a Efe que los recortes “van a afectar el nivel de vida de la población”, que seguirá descendiendo “hasta que se den cuenta de que se requieren urgentemente cambios estructurales y de concepto”.
“Mi temor es que si se siguen demorando, se puede llegar a una situación económica y política incontrolable”, advirtió.
