- Cabrera de 3-1
[/doap_box]
Brian McCann, el receptor de los Bravos de Atlanta, se convirtió en la última víctima de la velocidad sin freno de la gacela nicaragüense Everth Cabrera en las Ligas Mayores.
Cabrera le estafó dos colchonetas al enmascarado de buen brazo, pero movilidad limitada, y anotó una importante carrera en la victoria de los Padres 4-2 sobre los Bravos, anoche en San Diego.
Desde que volvió de la lista de lesionados en junio 19, Everth ha participado en 42 juegos consecutivos con los Padres, empatando con Marvin Benard (de julio 30 a septiembre 13 en 1998) la segunda mejor marca de un nica. El propio Benard tiene el récord con 61 partidos al hilo, de mayo 23 a julio 30 en el 2000.
El nandaimeño llegó a 15 robos en 16 intentos, en un alarde de efectividad, y con un hit en tres turnos, levantó dos puntos su promedio de bateo, dejándolo en .267.
Después de fallar en rolas a la primera base en sus primeros dos turnos al bate frente al japonés Kenshin Kawakami, Cabrerita se anotó un infield hit en el sexto episodio contra Eric O’Flaherty, a quien a pesar del perfil zurdo, le estafó el segundo costal y luego la tercera base, quedando listo para anotar con un sencillo del venezolano Oscar Salazar.
Esa anotada le dio más tranquilidad al bullpen de San Diego, al ampliar la ventaja de su equipo a 4-2.
