- Militares dicen que pacto respeta soberanía de países vecinos
El acuerdo militar para la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo que negocian Estados Unidos y Colombia le permitiría a ese país utilizar siete bases militares colombianas, reveló ayer el comandante de las Fuerzas Militares colombianas, general Freddy Padilla.
“Serían tres bases aéreas a las que tendrían acceso, dos bases militares de Ejército y dos bases navales”, dijo el general Padilla a periodistas, tras inaugurar la conferencia Seguridad de Suramérica en Cartagena de Indias, el puerto caribeño del norte del país.
Hasta ahora, el Gobierno del presidente Álvaro Uribe había indicado que el acuerdo contemplaba el uso por parte de tropas estadounidenses de tres bases aéreas, en tanto que otras dos estaban en estudio.
Padilla, quien funge como Ministro de Defensa interino, enumeró las siete bases.
Se trata de las bases aéreas de Malambo, en el departamento (provincia) de Atlántico (norte); Palanquero, en Cundinamarca (centro) y Apiay en Meta (centro). De las bases del Ejército de Tolemaida, en Cundinamarca, y la de Larandia, en Caquetá (sur); y de las navales de Cartagena, Bolívar (norte), y Bahía Málaga, en Valle del Cauca (centro-oeste, sobre la costa Pacífica).
Por su parte el general Douglas Fraser, jefe del Comando Sur del Ejército de Estados Unidos, quien también asiste a la reunión de Cartagena, dijo que “es importante aclarar que aún no tenemos ningún tipo de acuerdo”.
Además, recordó que “ya existen militares estadounidenses que están trabajando en colaboración (con Colombia). Eso (se hace de forma) muy abierta y es coordinado con el Congreso de Estados Unidos y eso va a continuar”, añadió.
Ambos militares aseguraron que el acuerdo militar que negocian Bogotá y Washington respetará la soberanía de los países suramericanos y no supone ningún peligro para naciones vecinas como Ecuador y Venezuela.
Las reacciones de inquietud y hasta rechazo desatadas en la mayoría de gobiernos latinoamericanos obligaron al presidente Uribe a iniciar este martes una gira por Perú, Bolivia, Chile, Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay, con el fin de explicarle directamente a sus mandatarios los alcances del acuerdo con Estados Unidos.
La gira se produce también a una semana de la Cumbre de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), el 10 de agosto en Ecuador, a la que no acudirá el presidente colombiano y que fue propuesta por los mandatarios de Brasil y Chile, Luiz Inácio Lula da Silva y Michelle Bachelet, como escenario para tratar el controvertido acuerdo.
