- Justo en la terminal de buses hay cerros de basura acumulada, que luego es trasladada hacia el vertedero
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CORRESPONSAL/BILWI
En Bilwi, Región Autónoma del Atlántico Norte, existen tres mercados ubicados en diferentes puntos. Uno de los más importantes es el Bruno Gabriel, en el barrio Nueva Jerusalén. Sirve de terminal de los buses que realizan recorridos por las comunidades indígenas y también es el destino final de los que vienen desde el Pacífico del país.
Desde la Administración pasada, una mala decisión del Concejo Municipal lo convirtió en el sitio donde se acopia toda la basura del municipio, que posteriormente es trasladada al vertedero municipal.
ZOPILOTES Y RATAS
Uno de los sitios que debe permanecer limpio, por ser destino final de las diferentes empresas de transporte, se ha convertido en el lugar ideal de zopilotes, perros y hasta ratas que se pueden apreciar a simple vista entre la basura.
Walter Pérez, jefe de Servicio General de la Alcaldía de Puerto Cabezas, manifestó que el problema radica en que encontraron una Alcaldía quebrada y con apenas seis meses de trabajo no se han podido hacer cambios porque prácticamente la Alcaldía en la actualidad no dispone de dinero.
“Como ejemplo existen en la actualidad sólo tres carretas para acopiar las basuras en los mercados, esto te da una idea de la crisis que tenemos como municipalidad cuando en realidad se necesitan 30”, dijo.
NO HAY OTRO LUGAR
En el caso de la basura que permanece en el mercado, manifestó que no siempre se mantiene así. “Nosotros acopiamos y cuando vemos que ya hay un viaje de camión la sacamos hacia el vertedero. En la actualidad no existe un sitio en el centro de la ciudad donde se pueda acopiar la basura, la municipalidad no dispone de terreno, por eso se tomó esta decisión”, indicó.
El Bruno Gabriel permanece abandonado, no hay agua potable, los pozos están contaminados. Parte de la infraestructura está dañada, los vientos del huracán Félix arrancaron parte del techo, “no se ha podido rehabilitar, pese a que ya tenemos las láminas para componer todo el techo del mercado”, dijo.
Néstor José Pineda, un vendedor de verduras, manifestó que la inseguridad es uno de los mayores problemas que existe en este sitio. “Me han robado diez veces o más y la Policía no se preocupa por vigilar esta zona que tiene mucha afluencia de personas que vienen a realizar compras”, se quejó.
El sector de los mariscos y carnes es de los más críticos, la falta de agua, los servicios sanitarios, que ya dieron su vida útil, mantienen bandadas de zopilotes que muchas veces se abalanzan sobre el producto que los comerciantes venden.
Las mesas en su mayoría son defecadas por estas aves de rapiñas. En el lugar no hay un hidrante que serviría para enfrentar un incendio. Hace dos años el fuego consumió parte de ese mercado ubicado en el centro de Bilwi.
