LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Guillermo Rothschuh Villanueva considera una “falta de ética inaudita” que en la edición de ayer se haya identificado a Mario Caldera, su acompañante en la “visita” a LA PRENSA , como miembro de la Seguridad del Estado, pero muchos aún recuerdan su trabajo en dicha dependencia. (LA PRENSA / ARCHIVO)

Rothschuh sólo era mandadero

Asegura que siempre ha estado en contra de la censura y que su función sólo fue “transmitir” un comunicado [doap_box title=»“Propicia cultura de rendición de cuentas”» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Guillermo Rothschuh Villanueva rechaza las críticas de algunos sectores del medio periodístico que aseguran que el Observatorio de Medios que dirige censura el trabajo de los medios […]

  • Asegura que siempre ha estado en contra de la censura y que su función sólo fue “transmitir” un comunicado
[doap_box title=»“Propicia cultura de rendición de cuentas”» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Guillermo Rothschuh Villanueva rechaza las críticas de algunos sectores del medio periodístico que aseguran que el Observatorio de Medios que dirige censura el trabajo de los medios de comunicación. Por el contrario, asegura que su labor es propiciar una cultura de rendición de cuentas ante la ciudadanía.

“Creo que molesta (los informes del Observatorio) a quienes piensan que los medios son absolutos y ajenos a la crítica”, dice la nota aclaratoria de Rothschuh Villanueva.

Añade que así como los medios exigen cuentas en nombre de la ciudadanía a los poderes del Estado, también deben rendir cuentas a esa misma ciudadanía en nombre de la cual hablan. “No operan ni por arriba ni por debajo de la sociedad, responden a determinados intereses”.

En otro de su párrafos dice que el Observatorio no es un lugar para impartir justicia, sino un espacio de discusión abierto a todos; y que se trata de una modalidad que existe en toda América Latina, insertos en las universidades y en las organizaciones de la sociedad civil.

“De la misma manera que criticamos esperamos ser criticados. Eso lo dijimos desde que fundamos el Observatorio. En las democracias todos tenemos derecho a expresarnos”, recuerda.

Informes relevantes

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Guillermo Rothschuh Villanueva dice que desde su fundación el Observatorio de Medios ha emitido cinco informes y que por la importancia de su contenido han servido para alimentar foros de discusión, como material de estudio para las escuelas de Comunicación y Periodismo y como referente para algunas organizaciones internacionales que protegen a los periodistas, como el CPJ (Comité para la Protección del Periodista, por sus siglas en inglés).

Guillermo Rothschuh Villanueva asegura que nunca ha creído en la necesidad de “cerrar bocas y medios” y que aquel 8 de noviembre de 1980, cuando hizo llegar a la Redacción de LA PRENSA un comunicado que prohibía publicar información sobre una actividad política que realizaría en Nandaime el Movimiento Democrático Nicaragüense (MDN), sólo fungió como mensajero.

“Me solicitaron que transmitiera a LA PRENSA que los hechos de Nandaime caían dentro de lo establecido en el Decreto 511. Tuve el cuidado de deslindar mi responsabilidad… Nunca he creído en la necesidad de cerrar bocas y medios”, dice uno de los párrafos de una nota aclaratoria que ayer al final de la tarde entregó Rothschuh Villanueva, quien prometió que al regresar de un viaje de trabajo que realizará a Perú próximamente, si es necesario, aclarará las dudas que aún persistan.

Y es que al leerla, de inmediato surgen algunas dudas, ya que en el mismo párrafo en que reconoce que transmitió la nota dice, “La Ley General Provisional de Medios de Comunicación no permitía la censura”. Entonces surge la pregunta, ¿si la censura no era permitida, por qué se prohibió informar sobre la actividad de Nandaime?

SE DECLARA PROCLIVE A PEDIR INDULGENCIAS, PERO NO EN ESTE CASO

La nota aclaratoria del ex decano de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Centroamericana (UCA) y actual director del Observatorio de Medios del Centro de Investigaciones para la Comunicación (Cinco), también señala que al abordar este tema “algunas personas, entre ellas el periodista Joaquín Absalón Pastora”, pretenden que “cargue muertos” que no son suyos.

Añade que “es proclive a solicitar indulgencia” por sus aciertos y desaciertos, pero considera que en este caso no tiene que solicitarla, porque “no cometió lo que injustamente” se le quiere achacar.

Sin embargo, queda la duda de por qué se prestó “para transmitir un mensaje” del Ministerio del Interior, cuando para la fecha ni siquiera trabajaba en dicha institución.

RECONOCE QUE LA CENSURA FUE UN GRAVE ERROR

Rothschuh Villanueva reconoce que “la imposición de la censura fue uno de los graves errores que cometió la dirigencia revolucionaria”, cuando prolongó de manera innecesaria el estado de emergencia.

Detalla que durante el tiempo que se desempeñó como Coordinador de la Dirección de Medios en el Ministerio de Cultura, entre septiembre de 1979 y diciembre del 80, jamás censuró a ningún medio de comunicación y que su cargo en el Ministerio del Interior, entre enero y diciembre del 81, fue como jefe de Relaciones Públicas.

Pero no aclara si fue la cercanía del establecimiento de la censura previa que impuso el régimen sandinista a través de la Dirección de Medios del Ministerio del Interior, a partir del 15 de marzo de 1982, lo que lo orilló a abandonar su trabajo en dicho ministerio en diciembre del 81.

En el documento Rothschuh Villanueva señala que “le alegra” el cuidado que tuvo Pedro Joaquín Chamorro Barrios al referirse a su gestión en el cargo.

En la nota publicada ayer, Chamorro Barrios, quien para noviembre del 80 se desempeñaba como jefe de Redacción de LA PRENSA, relató que le leyeron por teléfono la nota de censura.

Además, recordó que el papel de Rothschuh Villanueva mientras estuvo al mando de la dirección de “medios de incomunicación” (así la llamaba LA PRENSA en aquel tiempo), era prohibir de previo que se escribiera sobre un determinado tema, bajo el argumento que esa información entraba dentro de las prohibiciones de un decreto considerado muy ambiguo, el 511 y afirmó que ése fue “el albor de la más férrea censura” que impuso el gobierno sandinista a partir del 82, ya bajo la dirección de Nelba Cecilia Blandón.

INSISTE EN INOCENCIA, PERO LA PRENSA ENVIÓ CARTA A LA JUNTA DE GOBIERNO

Rothschuh Villanueva en su escrito asegura que no tuvo responsabilidad en el comunicado de censura que recibió LA PRENSA aquel día y que incluso el director del periódico en ese tiempo, don Pablo Antonio Cuadra, a través de una carta aclaró que en una comunicación enviada a la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional (JGRN), presentando un reclamo por la poca claridad con que se identificaba la información que se prohibía publicar, en ningún momento se señalaba su actuación.

Uno de los párrafos de esa carta que Rothschuh Villanueva transcribe en su aclaración dice: “La carta a la Junta que firmé con doña Violeta no se refiere, en absoluto a una falta de seriedad suya, sino a la de unos decretos que por su elasticidad e imprecisión nunca demarcan con claridad lo que prohíben o permiten y al también ambiguo procedimiento que exige para “verificar las informaciones”.

Esto demuestra que aunque Rothschuh Villanueva dijo al inicio de su nota que la Ley General Provisional de Medios de Comunicación en esas fechas aún no permitía la censura, el gobierno sandinista sí la imponía.

La carta enviada por don Pablo Antonio Cuadra a Rothschuh Villanueva también dice: “Si usted relee los párrafos de esa carta (la enviada a la JGRN) se dará cuenta de que en los ejemplos concretos que ponemos no se trata de usted, que siempre ha actuado con claridad ajustándose a su cometido”.

Añade, “no somos hostiles sino independientes. Estamos sinceramente con la revolución, pero no con sus errores… usted ha cumplido con su deber usando las mejores formas, pero no se trata de su actuación ni tampoco de un ‘espíritu legalista’ nuestro, sino de la claridad y límites que debe tener lo prohibido que es parte del derecho humano del periodista para escribir e informar con libertad y sin temor”.

Rothschuh Villanueva considera que esta nota aclaratoria pondrá fin a una historia, pero personajes destacados del periodismo como Joaquín Absalón Pastora y el propio Chamorro Barrios, consideran que cometió un “error grave” y que lo adecuado es que lo reconozca y se disculpe.

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