LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Sacerdotes de la curia arzobispal acompañaron al obispo auxiliar Silvio Báez, quien dijo que aún esperan “un diálogo abierto con el Gobierno, que no excluya ningún punto de la agenda”. El arzobispo Leopoldo Brenes faltó, porque atendía “otros asuntos”, dijo uno de los sacerdotes. (LA PRENSA/M. ESQUIVEL)

Curia pide que cese violencia

Advierte que ataque del sábado obedece a “política de intolerancia y total irrespeto” a derechos civiles. Cosep y Amcham también reclaman [doap_box title=»Organismos preocupados por actuación policial complaciente con el orteguismo» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Entre 2008 y lo que va del 2009 se han registrado varios incidentes violentos en los que la Policía, pese a haber […]

  • Advierte que ataque del sábado obedece a “política de intolerancia y total irrespeto” a derechos civiles. Cosep y Amcham también reclaman
[doap_box title=»Organismos preocupados por actuación policial complaciente con el orteguismo» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Entre 2008 y lo que va del 2009 se han registrado varios incidentes violentos en los que la Policía, pese a haber estado presente, no asumió su papel constitucional de prevenir el delito y, aunque ha prometido investigar, muchos de estos casos aún están impunes, lo que preocupa a los organismos de derechos humanos.

Entre los casos que mencionan destacan los hechos acaecidos en León y Chinandega en septiembre del año pasado, previo a la campaña electoral municipal que dejó varias personas lesionadas, donde los grupos de choque orteguista sometieron a la misma Policía e impidieron una marcha cívica de la sociedad civil; igual los daños a la propiedad en Radio Darío, ocurrido también en León a finales del año pasado, y cuyos resultados de la investigación nunca se conocieron.

También señalaron agresiones que sufrieron en Managua el grupo de jóvenes integrantes del Movimiento No, así como la agresión a funcionarios del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), en octubre pasado, frente a la Fiscalía, y el robo de la cámara a uno de sus periodistas.

La cámara aún no ha sido recuperada por la Policía, pese a que, según el funcionario de ese organismo, Gonzalo Carrión, a sus compañeros los golpearon “en las narices” de agentes policiales. Llevaron a la Policía hasta la casa donde estaba el sospechoso descansando en una hamaca, pero no lo detuvieron.

Carrión agregó: “¿De qué me sirve que me digan a mí que se investigó, si eso quedó en la impunidad, no hay justicia si los operadores de justicia no actúan oportunamente”. O como el caso del sábado pasado, cuando fueron agredidos miembros de la Coordinadora Civil y la Policía estaba allí.

Para el director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), Roberto Petray, “hay muchas denuncias en las manos de ellos (la Policía) y no hay respuesta”. Entre los casos señalados por Petray están varias denuncias de acciones contra organismos no gubernamentales que a su criterio han sido archivadas. Aunque Carrión señaló que la Policía ha estado sometida a la oscilación de los diferentes gobiernos, consideró que con Daniel Ortega, al ordenarle que no actúe, están en juego el presente y el futuro inmediato de la institución.

El artículo 97 de la Constitución indica que la Policía tutela los derechos y garantías del pueblo nicaragüense, recordó Carrión, quien consideró que la primera comisionada Aminta Granera está en una encrucijada, porque ella se subordina al Presidente de la República como su jefe supremo, pero sobre la base de recibir órdenes constitucionales. Pero indicó que la Policía está acatando órdenes ilícitas y “esa obediencia no es ciega, esa obediencia nunca se acata”.

Para Carrión lo que ha ocurrido en los últimos meses son actuaciones de fuerzas paramilitares que cometen atropellos con el consentimiento de las fuerzas constituidas.

Por el nivel de violencia que se está institucionalizando y permitiéndose considera que “se está trabajando no sólo para un derramamiento de sangre, sino que andan buscando un muerto (…) y ese muerto lo prefieren del lado de ellos, porque con eso justifican el discurso de odio contra los enemigos”.

“Y cuando los ciudadanos se cansen de ser garroteados, la pregunta es: ¿ahí sí la Policía va a capturar? Obviamente ahí hay un desbalance y un comportamiento de una Policía al servicio del partido de Gobierno que renuncia a proteger a los ciudadanos sin influencia ni de partidos ni de poderes económicos”, sostuvo Carrión.

El funcionario del Cenidh también manifestó que la jefa policial debería “morir con las botas puestas”, y “dejar heredada una institución que recupere el terreno hasta ahora perdido, y poner de una vez el orden en la casa”.

Para Petray, a la jefa policial “se le ha quitado mucho poder que tenía (…) y el Ejecutivo la está rodeando de personas allegadas”, y sujeta a no actuar, “y ésa es la gran preocupación de nosotros como comisión de derechos humanos”.

Petray indicó que ese organismo solicitará una cita con Granera, pues estiman que “está sujeta al vaivén del Ejecutivo y se está diluyendo todo lo que ella había hecho en beneficio de la sociedad”.

Agregó que ha habido casos donde anuncian una investigación “y cuando es del Ejecutivo, eso se quedó en el aire, la gente fue apaleada, garroteada y apedreada y quedó en el aire, y viene otro y otro”. Petray dijo que de seguir esta situación cuando se acerquen las fechas de las elecciones “va a ser muy fuerte, y nosotros queremos prevenir muchas cosas con ella”.

Elizabeth Romero[/doap_box]

Los ataques que el sábado pasado sufrieron miembros de la Coordinadora Civil de parte de turbas orteguistas, cuando pretendían concluir su asamblea anual con un acto cultural en los predios de la Catedral Metropolitana, siguieron siendo condenados ayer, esta vez por la Curia Arzobispal de la Arquidiócesis de Managua, en la voz de su Obispo Auxiliar, Silvio José Báez; así como por el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham, por sus siglas en inglés).

SER COHERENTES Y NO SUCUMBIR A LA VIOLENCIA

El Obispo Auxiliar advirtió que los hechos violentos como el del sábado, que consideró “no son aislados, porque se han repetido varias veces en Nicaragua, están creando temor e inseguridad y que (esto) en el límite de las consecuencias podría llevar a respuestas del mismo tipo”, por lo que la Curia exhortó “a no sucumbir ante la tentación de la violencia, pues, como dice el Señor Jesús: los que empuñen la espada, a espada morirán”.

La Curia Arzobispal expresó, en un comunicado leído por monseñor Báez, su “profundo sentimiento de preocupación y de tristeza” por las agresiones de las que culparon a “un grupo violento”, que el Cosep y Amcham identificaron directamente como grupos afines al gobernante Frente Sandinista, delincuentes y hasta funcionarios públicos que se vieron involucrados en lo que ese sábado por la tarde el presidente Daniel Ortega justificó como una celebración por el Día Internacional de las Poblaciones Indígenas.

Báez dijo que “(el presidente Ortega) es el primero que tiene que velar por la paz del país y no fomentar ningún tipo de violencia ni con el discurso ni mucho menos con estos hechos lamentables, apoyando a grupos políticos, paramilitares, que pueden crear una desestabilización social de la que después nos podemos lamentar gravemente”.

Además, recordó la frase pronunciada por el Papa Juan Pablo II (q.e.p.d.) en su primera visita al país (1983), cuando grupos sandinistas le hostigaron durante su discurso: “La primera que quiere la paz es la Iglesia”, y añadió que “construir la paz es desterrar la violencia”. “Esta paz —agregó la Curia en el escrito— se construye con la autenticidad y la coherencia entre el discurso y los hechos concretos, desterrando el cinismo de los slogans que manipulan los valores religiosos y polarizan y confrontan a la familia nicaragüense”.

Meses atrás, los obispos ya habían criticado al Gobierno el uso de símbolos religiosos en sus actos partidarios, que entonces incluían vallas con la leyenda: “Cumplirle al pueblo es cumplirle a Dios”, que aún se lee en algunas calles de Managua.

Báez dijo que la Iglesia no pretende “alinearse” a ninguna afiliación política y aseguró que “ninguno de los nicaragüenses, en primer lugar la Iglesia, quiere que se repitan el derramamiento de sangre, la violencia y la guerra en nuestra patria”, pero dijo que los sacerdotes y obispos están “conscientes de que éste (la respuesta violenta) es un peligro real” e insistió a “no sucumbir a la violencia”

AGRESIÓN Y PROFANACIÓN

En su comunicado, titulado Construir la paz es desterrar la violencia, la Curia también calificó las agresiones del sábado como “una agresión a la sacrilidad de la persona humana creada a imagen de Dios y templo del Espíritu Santo”, además de “una profanación al espacio sagrado de nuestra Iglesia catedral”, que Báez confirmó fue prestado a la Coordinadora.

“A nosotros nos consta —dijo Báez sobre la CC— que el grupo que se manifestaba el sábado era un grupo pacífico y que se había reunido para reflexionar y presentar un programa económico para los próximos años con el fin de transformar Nicaragua, (que) salieron en una pequeña marcha de poca distancia (de los semáforos del Hotel Princess a la Rotonda Rubén Darío) a celebrar un acto cultural y musical en los predios de Catedral y fueron agredidos”.

“En ningún caso —agregó Báez— se puede justificar violencia tan deshumana sobre personas indefensas y lamentamos que el Presidente de la República no condene y no vea las cosas desde este punto de vista”.

CONTRA PASIVIDAD POLICIAL

El Cosep, por su parte, se solidarizó con la Coordinadora e instó a todos “a que fortalezcamos la democracia a través de expresiones cívicas pacíficas, defendiendo nuestro derecho a expresarnos y circular libremente”.

Amcham también respaldó el comunicado de la Curia y manifestó su “decepción por el lamentable papel de las autoridades de la Policía Nacional”, e igual que el Cosep estima que ésta fue testigo de la violación de los derechos ciudadanos de quienes querían expresarse y manifestarse, y exigieron que se investiguen estas agresiones.

“La Policía se ha ganado el respeto del pueblo, pero ese mismo respeto está en peligro cuando se actúa de forma parcializada, permitiendo que se violenten los derechos de la ciudadanía”, dijo Amcham en su escrito.

Al respecto, monseñor Báez también lamentó “haber visto a algunos policías con los brazos cruzados, mientras hermanos nuestros, nicaragüenses, eran agredidos brutalmente” y rogó que “esto no se repita” y la Policía “asuma en el futuro su responsabilidad social”.

También ayer, integrantes de la CC se reunieron con miembros de diversos organismos cooperantes, entre ellos la embajadora de Alemania, Betina Kern (quien no dio declaraciones a los medios), y representantes de Oxfam de Gran Bretaña, el Fondo Común de Apoyo a la Sociedad Civil, la Unión Europea y las Naciones Unidas.

Rafael Enríquez, del Fondo Común, no confirmó si emitirán algún comunicado al respecto, pero él condenó la agresión y dijo que hubo un compromiso para presentar la situación ante las autoridades nicaragüenses.

(Con la colaboración de María José Uriarte).

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