- Actividad religiosa inició cuando el volcán Cerro Negro hizo erupción
CORRESPONSAL/LEÓN
Era el año de 1947, a mediados de julio, cuando el volcán Cerro Negro realizó otra de sus erupciones. Llevaba más de 15 días y el coloso parecía que no iba a cesar su furia. Los techos ya no soportaban el peso de la arena y las cenizas, los cultivos se secaron y el ganado no tenía qué comer. Las amas de casa iban con sus cabezas cubiertas y con sombrillas a hacer las compras al mercado de León.
A monseñor Isidro Augusto Oviedo y Reyes, Obispo en ese entonces de la Diócesis de León, se le vino la idea de realizar una Gritería de penitencia, también conocida como la Gritería Chiquita, una rogativa a María Santísima para que cesara la furia del volcán.
Fue así que un día como hoy (pero en 1947) se realizó la Gritería Chiquita y a diferencia de la Gritería del 7 de diciembre, los fieles van de altar en altar diciendo ¿Quién causa tanta alegría?, respondiendo el dueño del altar ¡La Asunción de María! y luego reparten las respectivas gorras.
LA DIFERENCIA
Otro aspecto que distingue la Gritería Chiquita con la de diciembre, es que inicialmente se daban rosarios, estampas, medallitas y objetos que ayudaran a crecer la devoción a María Santísima.
Con el tiempo se fue perdiendo dicha tradición (de dar objetos religiosos) y ahora se dan gorras tradicionales como sucede en la Gritería de diciembre, hoy esta devoción se ha extendido al departamento de Chinandega y al resto del país.
Hoy la Gritería inicia a las 5:00 p.m. en la Catedral de León, con una eucaristía que preside el Obispo de la Diócesis de León, monseñor Bosco Vivas Robelo, al finalizar se dirige a la puerta del perdón (a la entrada) donde hace la petición y el grito de ¿Quién causa tanta alegría?, respondiendo los fieles ¡La Asunción de María!
