- En la finca Santa Teresa conservan 300 manzanas de bosque natural y reforestarán con 5 mil arbolitos
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CORRESPONSAL/RIVAS
La idea de mantener la conservación de 300 manzanas de bosque natural, en la finca Santa Teresa, ubicada a cuatro kilómetros de la entrada al balneario El Menco, le ha dado un respiro al municipio de Potosí, el cual ha sido afectado durante muchas décadas por la deforestación de grandes bosques, para darle paso a cultivos como la caña de azúcar y el plátano.
El dueño de la propiedad es don Silvio Rodríguez Bendaña. La iniciativa es valorada como positiva por la Alcaldía de Potosí, puesto que protege los afluentes de la Laguna de Ñocarime, ubicada al norte de la cabecera municipal, así lo manifestó el responsable de la unidad de medio ambiente de la comuna, Carlos Alvarado Parrales.
Fue por esa razón que esta municipalidad y las autoridades del Instituto Nacional Forestal (Inafor) decidieron apoyar a Rodríguez Bendaña, entregándole cinco mil arbolitos para seguir expandiendo la zona boscosa de la finca.
PROYECTO TURÍSTICO
Don Silvio Rodríguez dijo a LA PRENSA que su finca mide dos mil manzanas de extensión, su principal rubro es la ganadería, con un total de mil 800 reses.
“Sin embargo, considero muy importante mantener vivos nuestros bosques de trópico seco, y es por eso que estoy ampliando esa reserva natural que tenemos en la finca a unas 60 manzanas más que vamos a seguir reforestando”, indicó.
El ganadero dijo que ahora tiene en mente un ambicioso proyecto de turismo, donde piensa que dentro de un año, aproximadamente, ofertará un paquete que incluya un paseo a caballo por la zona boscosa donde se aprecian monos congos, alcaravanes y gran variedad de fauna silvestre, que por falta de bosques estaban desapareciendo.
MÁS EMPLEOS
Rodríguez asegura que se incrementará la generación de empleo en el lugar, puesto que actualmente cuenta con 32 trabajadores, pero estima que para la oferta turística requerirá de más personal.
Según Rodríguez esta propiedad ha sido heredada desde tiempos de sus abuelos y la finca existe desde 1887; argumentó que la madera y la teja que conserva la vieja casa hacienda tiene esa misma cantidad de años de existencia.
El delegado del Instituto Nacional Forestal (Inafor), Mario Noguera Talavera, destacó que esta institución está apoyando esta iniciativa privada con la donación de árboles nativos, porque son los finqueros los que realmente pueden conservar y darle mantenimiento a cada plantita que se cultiva en su propiedad.
Destacó que con manejos adecuados los finqueros privados pueden contribuir a mejorar el medio ambiente.
