Familiares de las 193 víctimas mortales del incendio de una discoteca en Buenos Aires prometieron apelar el fallo judicial que absolvió a la banda de rock que daba un concierto la noche de la tragedia, y dio penas menores a las que esperaban para otros acusados por el siniestro.
“Por supuesto apelaremos la medida y vamos a seguir peleando. La lucha va a seguir hasta que las cosas cambien, no sólo la sentencia”, dijo José Iglesias, abogado querellante y padre de una de las víctimas del incendio de la discoteca República Cromañón, el 30 de diciembre de 2004.
El letrado dijo que no se puede explicar por qué los músicos de la banda de rock Callejeros fueron absueltos por el tribunal oral, que durante un año sustanció el juicio por el incendio de la discoteca.
El tribunal condenó en cambio a 20 años de prisión al administrador del local, Omar Chabán, y a 18 años de cárcel al representante de Callejeros, Diego Argañaraz, y al ex policía federal Carlos Rubén Díaz, responsable de la comisaría de la zona de la discoteca.
Los jueces también condenaron a dos años de prisión a dos ex funcionarias municipales que trabajaban en el área que otorgaba las habilitaciones de las discotecas en el momento de la tragedia.
Raúl Villarreal, mano derecha de Chabán, fue condenado a un año de prisión en suspenso por ser considerado partícipe secundario de cohecho, pero fue absuelto por los delitos de homicidio y estrago doloso.
“Aquí hubo 15 imputados. Uno no puede admitir algunas absoluciones y algunas penas bajas. Esto es un escándalo. No se hizo justicia”, afirmó Iglesias.