El auditorio resultó pequeño para Perdón y Olvido, la antología que resume la carrera cuentística del escritor Sergio Ramírez y que fue presentada oficialmente el pasado miércoles.
A pesar de que la agenda original planteaba un conversatorio entre el autor y los escritores Erick Aguirre y María del Carmen Pérez, del libro poco se habló; y el fuerte de la noche fue el testimonio del escritor, donde evidenció lo difícil de iniciar una carrera literaria.
LA LITERATURA ES FINGIR
Su carrera literaria inició, sin embargo, cuando tenía 14 años y se atrevió a publicar un cuento acerca de la Carreta Nagua, influenciado por sus lecturas de cuentos vernáculos.
“A partir de esta publicación yo me di cuenta que ser un escritor de ficción es fingir (…), que la literatura es falsificación y engaño”, expresó tomando en cuenta que el oficio del escritor es crear historias que, aunque sean ficticias, logren convencer al lector.
Aunque en la presentación predominaron los jóvenes, también se puede destacar la presencia de varias personalidades e intelectuales como Carlos Tünnermann y algunos escritores como Gioconda Belli, a la que le llovieron saludos y abrazos juveniles, o Ernesto Cardenal, que se mostró reacio a brindarle un autógrafo a un joven que se lo solicitó.
Después de pláticas y anécdotas de su debut como escritor, Sergio Ramírez leyó Del que atesora con fervor divino, uno de los cuentos que forman en libro, para luego dar lugar a la interminable fila de individuos que ansiaban un autógrafo en el libro que acababan de comprar.