- Autoridades analizan decretar calamidad pública
El Gobierno guatemalteco analiza la posibilidad de decretar un estado de “calamidad pública” en el departamento de Izabal, a raíz de un brote de dengue hemorrágico que hasta ahora ha causado al menos doce muertos, informó una fuente oficial.
Después de una visita realizada el miércoles a esa región caribeña, el vicepresidente Rafael Espada manifestó su preocupación por esa enfermedad y dijo que “para tener un mejor control es necesario decretar un estado de calamidad pública en la zona tropical”.
Espada dijo que hablará con el presidente Álvaro Colom para adoptar una decisión oficial.
El estado de calamidad implicaría la suspensión de varias garantías constitucionales en Izabal, entre ellas el derecho de locomoción y circulación de vehículos en las zonas afectadas, el establecimiento de cordones sanitarios y la prohibición de concentraciones, espectáculos públicos y reuniones de personas en esos lugares.
Según Espada, pese a que en el hospital de Izabal “hay saturación de personas”, no hay desabastecimiento de medicinas.
El vicepresidente aseguró que el Gobierno no escatimará esfuerzos para brindar una adecuada y eficaz atención a las personas infectadas con el dengue.
Para evitar que la enfermedad se propague, el vicepresidente expresó que es “indispensable trabajar intensamente en los programas de prevención”.
“Haremos un estudio al programa de fumigación, para corroborar que esté siendo efectivo para la eliminación del mosquito (Aedes Aegipty) propulsor del dengue, además queremos concienciar a la población y hacerles ver lo importante que es evitar el estancamiento de agua”, enfatizó.
Según las autoridades sanitarias de Izabal, hasta ahora se han registrado al menos doce muertes por dengue hemorrágico, entre ellas la de un niño.