Política
“No se puede progresar hacia la felicidad por medio de la acción política”.
Policía politizada
Después de ver la actuación inerte de algunos miembros de la Policía Nacional en la actividad realizada por la Coordinadora Civil (CC), en la Catedral de esta capital y en otras actividades de los grupos sociales, he llegado a pensar que la institución se está politizando a favor del partido gobernante FSLN, si es que ya no lo está desde hace mucho tiempo. Me causó estupor cuando la primera comisionada Aminta Granera expresó ante los medios de comunicación que su institución no intervendrá en “contiendas políticas”. Que yo sepa y hasta donde pude observar la Coordinadora Civil no estaba realizando ninguna actividad política, porque no había miembros de la derecha ni de la oposición. Era nada más una asamblea o reunión, propia de esas organizaciones sociales, que efectúan frecuentemente en su quehacer.
Puedo hablar en nombre de todos los nicaragüenses, porque ése es el sentir popular, que la señora Granera, —que hasta hace poco gozaba de mucho prestigio y credibilidad entre la población de bien en Nicaragua—, está descendiendo escalones en su moral, porque se está apegando a sus “raíces revolucionarias”, como se lo recordó Daniel Ortega Saavedra a ella y principalmente al general Omar Halleslevens. Con estas dos instituciones amarradas y al servicio de un gobierno dictatorial y autocrático ¡Dios que nos libre!
Las declaraciones de la funcionaria significan que sus policías no intervendrán aunque estén “verguiando” a un ciudadano de los grupos de expresión social o de ser posible que lo maten. De todos modos es oposición. Y las turbas muy alegres, porque saben que cuentan con impunidad ante esta posición de la funcionaria, porque les dan el visto bueno para seguir con sus desmanes, con garrotes, machetes, morteros y todo, en perjuicio de los ciudadanos que aún creemos en la libertad de expresión.
Atrás quedaron las ilusiones de los que creíamos que todavía quedaban políticos sandinistas con honor, entrega y dedicación a sus responsabilidades. Por lo pronto, las figuras de la señora Granera y el general Halleslevens se están afectando con su radicalización y dentro de las figuras potables para aspirar a la Presidencia solamente va quedando Dionisio Marenco, que todavía no ha mostrado visos de volver a sus “orígenes”.
Dios nos ampare en la próxima campaña electoral para presidente.
Antonio Gregorio Salvattore Arriola
Solidaridad con obispos
La bancada de concejales liberales del municipio de Juigalpa recibimos con preocupación la noticia sobre las amenazas de muerte en contra de monseñor Sócrates René Sándigo, Obispo de la Diócesis de Juigalpa y Río San Juan, y secretario de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, quien se ha destacado por decir la verdad e identificado con los justos reclamos del pueblo de Nicaragua, criticando aquello que no está correcto en la nación y señalando los errores que se están cometiendo; en donde unos a otros nos apedreamos, nos garroteamos, o donde nos vemos como enemigos.
Una vez más, se atenta contra el sagrado derecho a la vida y se violenta el derecho de libertad de expresión. Es preocupante, ya que si este atropello hoy ocurre con nuestros obispos, que son nuestros guías espirituales, cuánto estará sufriendo nuestro pueblo que no cuenta con medios de defensa en las instituciones. Nos solidarizamos con monseñor Sócrates Sándigo, con monseñor Abelardo Mata y monseñor Bernardo Hombach.
Condenamos estos hechos antidemocráticos. Pedimos que las autoridades cumplan con su deber y realicen las investigaciones correspondientes y castiguen a los responsables de estas amenazas y hostigamientos en contra de la Iglesia, que su único objetivo es intimidar para que nuestros obispos cesen en su ardua labor de defender al pueblo.
Hacemos un llamado a un cese del clima de inseguridad y represión que vivimos los nicaragüenses. Unamos esfuerzos y luchemos para poner un alto a la violencia social, a la violencia de clases, “es hora de trabajar por la paz”.
Pedro Arauz R.
Hípicos
El licenciado Guillermo Cortés Domínguez escribió en otro diario un artículo titulado “El desfile de los emperadores”. Lo felicito. Los hípicos, además de constituir “un escarnio para los pobres de este país” , como dice Cortés Domínguez, han desvirtuado la fiesta patronal en honor a Santo Domingo, ya que los caballistas acompañaban al Santo cuando bajaba de Las Sierritas hasta la Iglesia en Managua.
Ahora los hípicos son una expresión de poder absoluto, dejando a un lado la verdadera actuación de éstos en la fiesta patronal de Managua en honor a Santo Domingo de Guzmán.
Julio León Báez