LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Hombres. Róger Pérez de la Rocha. LA PRENSA/Archivo.

Inquilino en la tierra

Lo que no era de nosotros empezó a tener nombre y apellido, esto es Adánico, tomar lo que no debo comenzó a ser rutina desde el principio. Empezó esto como un fuego en el corazón, una resequedad en el alma furia por arrebatar, poseer hasta con dolor y sufrimiento. El deseo indómito e irresistible de […]

Lo que no era de nosotros

empezó a tener nombre y apellido,

esto es Adánico,

tomar lo que no debo

comenzó a ser rutina desde el principio.

Empezó esto como un fuego en el corazón,

una resequedad en el alma

furia por arrebatar,

poseer hasta con dolor y sufrimiento.

El deseo indómito e irresistible de cercar territorios

nos puso cárcel.

En nombre de la libertad tomamos

lo de otros hombres.

Arrancamos pertenencias de otros hogares,

Disfrutamos segundos como si fueran eternidad,

para luego beber el amargor

de un despertar silencioso.

¿Por qué esa confusión de creer en la libertad

Aprisionándonos con cosas?

¿Qué ángel maligno nos guía alegremente al despeñadero?

Nos prestan la vida,

Y la cambiamos por cualquier objeto,

Porque a veces las cosas inanimadas

Parecen valer más que la vida.

Y así cada mañana el despertar es un fatigoso recuento del tener,

O del que tener,

Cada tarde es la vida como cerrar una bodega,

Inventariar que quité, que arrebaté

Que perdí o que me quitaron.

Y los sueños terminan sobresaltados

con aquello que sentimos que

Jamás volverá a ser nuestro.

Hacemos de la equivocación y el error una doctrina.

Hasta que un día,

ya con sábanas blancas cubriendo nuestra desnudez

en medio de aleteos de ángeles

Que nos urgen salir de este mundo,

escucharemos las voces para el perfecto epitafio

del necio inquilino:

“Quitó tanto y sufrió tanto

Como pendejo,

Que no merece la más mínima misericordia

allá arriba”.

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