- Reforma tributaria es tramposa e innecesaria, y Asamblea no debería aprobarla, advierte Jarquín
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La reforma tributaria que promueve el Gobierno de Daniel Ortega es “innecesaria, errónea e inmoral”, según el economista y coordinador político del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), Edmundo Jarquín, quien ayer criticó la iniciativa a través de su programa de opinión El pulso de la semana, que se transmite por Radio Corporación.
Según Jarquín, la propuesta que actualmente el Gobierno discute con el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) “es tramposa” y advirtió que la Asamblea Nacional legitimaría el fraude electoral ocurrido en las elecciones municipales de noviembre del 2008, justificaría la corrupción y auspiciaría la pérdida de empleos si acepta los términos “engañosos” de la reforma.
El ex candidato presidencial del MRS que participó en las elecciones del 2006 valoró que uno de los aspectos positivos de la reforma es elevar de 50 mil a 75 mil córdobas anuales el techo para la exención del impuesto sobre la renta, es decir, que de ese cargo que equivale a un diez por ciento del salario estarían exentos ya no sólo los empleados públicos y privados que reciben menos de 4 mil 100 córdobas mensuales, sino también aquellos que ganan hasta 6 mil 250 córdobas.
Jarquín justificó que ese techo de exención no se eleva desde 1997, por lo que en la campaña electoral del 2009 su partido propuso aumentar el techo hasta cien mil córdobas, que estima se podía hacer porque entonces el déficit fiscal prácticamente era cero.
Por eso cuestionó que Ortega no haya elevado más el techo, porque a éste “le preocupan los trabajadores y empleados solamente para los discursos y rótulos de tarima, pero no a la hora de las medidas concretas”.
Además, tal como lo informó ayer LA PRENSA, confirmó que con esta propuesta “mientras se eleva ligeramente el techo de la exención tributaria, a la vez se establece ‘como base imponible los sueldos y salarios brutos, sin ningún tipo de deducción’, (es decir) que ahora, los que pagan impuestos pagarán más”, porque actualmente el cálculo se hace con base en el sueldo y salario neto, es decir, después de las contribuciones al Seguro Social, y con el nuevo techo se pretende lo contrario, a pesar de que el salario ahora rinde menos.
SOBRE LOS MÁS POBRES
Jarquín cuestionó que esta reforma “significa más impuestos que de manera directa o indirecta caerán sobre los hombros de todos los nicaragüenses” y es “innecesaria, porque el déficit fiscal se puede perfectamente financiar con la cooperación petrolera venezolana, que Ortega prefiere seguir manejando como su caja chica personal, fuera del presupuesto”, además de ser consecuencia del fraude electoral que provocó la suspensión de la cooperación internacional.
Agregó que en un momento recesivo de la economía mundial, mientras todos los países buscan cómo estimular las inversiones y el gasto para amortiguar la recesión y la pérdida de empleos, “el gobierno de Ortega se propone hacer todo lo contrario”, pues estimó que la reforma propuesta desestimula la inversión y el gasto, al sacar dinero de las empresas y los particulares. “Es más, algunas de las medidas propuestas castigan al ahorro, desestimulando aún más la inversión”, añadió.
Jarquín también consideró que la reforma es inmoral “porque se prefiere castigar a todos los nicaragüenses, y entre ellos a los más pobres, con tal de perseverar en el fraude electoral. Pero, también, porque al manejar la cooperación venezolana fuera del presupuesto, por mecanismos que nadie conoce y de los que no se rinde cuenta, se está estimulando la corrupción”.
