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KABUL/AFP
El equipo del presidente afgano saliente, Hamid Karzai, está intentando amañar el resultado de las elecciones presidenciales, acusó ayer domingo su principal rival Abdulá Abdulá, mientras se suceden las quejas por fraudes.
“Hay irregularidades, fraudes e intentos de manipulaciones masivas”, declaró a la prensa el ex Ministro de Relaciones Exteriores de Karzai.
“La legitimidad y la credibilidad de las elecciones dependerán de hasta qué punto seremos capaces de prevenir la manipulación actual, conducida por el (presidente) saliente y su equipo”, insistió.
Las irregularidades afectarían a las zonas donde la participación fue muy baja, en general en el sur y el sureste, precisó, basándose según dijo en las informaciones de sus observadores sobre el terreno.
Estas regiones, las más afectadas por la violencia rebelde, son estratégicas para Karzai, pues están habitadas por pashtunes —su etnia—, con lo que podrían aportarle los votos necesarios para una victoria en la primera vuelta.
Abdulá ya había denunciado varias veces estos últimos días la existencia de fraudes en Kandahar, la gran ciudad del sur donde el hermano del presidente, Ahmad Wali Karzai, es el jefe muy influyente del consejo provincial.
El ex canciller afgano afirma el vencedor de las elecciones, al igual que hizo el equipo de Karzai horas después de finalizado el voto.
Un candidato debe alcanzar el 50 por ciento de los votos para ganar la elección, de lo contrario se realizaría una segunda vuelta en octubre.
“Si hubiera una segunda vuelta, creo que la gente volvería a tener esperanza y la participación sería mucho más elevada”, añadió.
El tema de las irregularidades en las elecciones se trató en la entrevista del viernes entre Karzai y el emisario estadounidense para la región, Richard Holbrooke, en representación del principal país que apoya política y militarmente el Gobierno afgano, según varias fuentes diplomáticas.
“La cuestión ahora es saber si Karzai, que controla la Comisión Electoral afgana (encargada de los resultados), aceptará o no un segundo turno”, explicó un diplomático que pidió anonimato.
Según otro diplomático, Karzai le dijo a Holbrooke durante la entrevista que estaba muy confiado en su victoria.
Los observadores independientes afganos y extranjeros detectaron, en mayor o menor grado, fraudes en las elecciones. La Comisión de Quejas electorales afirmó haber recibido 225 denuncias, sobre todo por manipulación de las urnas, por intimidaciones y por la calidad dudosa de la tinta indeleble para marcar el dedo de los electores.
Abdulá dijo haber interpuesto “más de 100 demandas”.
