CORRESPONSAL / COSTA RICA
Los costarricenses mantienen una percepción dual sobre la inmigración, principalmente hacia la nicaragüense, de acuerdo a una encuesta publicada recientemente por el Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo), de la Universidad Nacional.
Según la encuesta, el 54.2 por ciento de los ticos considera que la inmigración genera delincuencia y problemas sociales, el 17 por ciento opina que quita oportunidades de empleo y el 13 por ciento cree que absorben recursos del estado.
Esta percepción negativa puede originarse en informaciones que refuerzan falsas ideas sobre los migrantes que aparecen en los medios de comunicación, según Blanca Rosa Gutiérrez, investigadora del Idespo.
No obstante, los datos también reflejan que el 54.2 por ciento cree que los extranjeros satisfacen las necesidades de empleo, el 19.2 por ciento opina que esta tipo de mano de obra es barata, un 10.1 por ciento dicen que atraen inversión extranjera y el 15.1 de los encuestados aseguran que los inmigrantes no generan ningún beneficio.
La encuesta del Idespo, que aborda otros temas como trata de personas e inseguridad ciudadana, fue realizada a 800 personas de todo el país, vía telefónica, en mayo pasado.
Tiene un margen de error del 3.5 por ciento y un nivel de confianza del 95 por ciento. «La parte negativa es que la (población encuestada) relaciona (a la migración), la vincula al crecimiento de problemas sociales y delincuencia.
Así es como la perciben. En cuanto al beneficio más importante, la liga al tema de satisfacción, de bolsa de trabajo donde ya el costarricense no ofrece servicios», resumió Gutiérrez. Según el Centro Centroamericano de Población, en Costa Rica existen entre 400 y 450 mil nicaragüenses, entre legales e irregulares.
«Partiendo de que somos el 51 por ciento de esa población, según estudios que hemos hecho, se puede decir que en Costa Rica hay entre 200 y 250 mil mujeres nicaragüenses», dijo Adilia Solís, directora del Centro de Derechos del Migrante.
Gutiérrez destaca el dato de la encuesta que dice, que apenas el 13 por ciento de los entrevistados asegura que absorben recursos del estado, pues en el país en los últimos años se pensaba a modo general que los nicaragüenses principalmente, deterioraban servicios de salud, educación y vivienda.
Sobre migración femenina, la encuesta dice que el 54.2 por ciento de los ticos creen que ellas benefician al país con su trabajo doméstico, un oficio marginado en Costa Rica. El 17 por ciento opina que satisfacen el empleo doméstico y un 13 por ciento dice que no traen beneficios. Pero aquí también los ticos son duales, porque dicen que el 65 por ciento de las mujeres extranjeras en el país generan delincuencia y problemas sociales y el 12 por ciento asegura que le quitan oportunidades de empleo a los ticos.
«En la migración femenina hace la crítica (más del 60 por ciento) del costarricense porque considera que es más propensa a la explotación laboral, explotación sexual. Entonces por eso se critica mucho, la victimiza», analiza Gutiérrez.
El 60 por ciento de los ticos dicen que los por del Estado para insertar laboralmente a los inmigrantes son poco efectivos. «Parece que los ha dejado más en manos del mercado.
El nicaragüense viene y va a una finca directamente, pero no hay una política pública para pensar a mediano o largo plazo el mejoramiento de condiciones para los migrantes», dijo Gutiérrez.
«Debería haber una política pública, no una ley migratoria. Una ley no viene a resolver nada. La ley es una parte de una política pública. Creo que esa es la crítica que hacen los costarricenses», añade.