- Refleja que la crisis está llevando a los nicas a una economía de subsistencia
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El titular de la Dirección General de Ingresos (DGI), Walter Porras, admitió ayer su “preocupación” por la fuerte caída reflejada en el primer semestre del Impuesto Selectivo de Consumo (ISC) a la industria fiscal, compuesta por los rones, aguardientes, gaseosas, cigarrillos y combustibles.
Porras aceptó, tal como lo adelantó LA PRENSA la semana pasada, que el ISC de la industria fiscal cayó a lo largo de la primera mitad del año y valoró que las personas están priorizando la alimentación y vestimenta, sobre el entretenimiento.
Los economistas Mario Arana y Adolfo Acevedo no descartaron estas razones, pero añadieron que también es un reflejo del deterioro de los ingresos de los nicaragüenses producto de la crisis económica, cuyos efectos podrían ser “más profundos” de lo que hasta ahora se cree.
Cifras oficiales indican que el ISC en su conjunto, aplicado a la industria fiscal, pasó de 419.4 millones de córdobas en enero a 262.3 millones en junio pasado.
Este año los ingresos tributarios totales podrían caer hasta en 5,000 millones de córdobas, según ha proyectado el presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional, diputado sandinista Wálmaro Gutiérrez.
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“Nuestro pueblo está tomando medidas para no tomar más licor y comprar más comida y ropa para los hijos. El ser humano lo que dice es que, en vez de consumir más combustible o electricidad, prefieren economizar para comprar más comida y ropa para los hijos”, valoró Porras.
Porras añadió que “la industria fiscal es preocupante”, pero insistió en que la situación obedece a la crisis económica mundial.
“Nosotros sabemos que existe una situación económica financiera mundial y está afectando a todos los países y tiene efectos en un país centroamericano como Nicaragua, pero creemos que aquí estamos trabajando mucho mejor que en otros países latinoamericanos”, aseveró.
Sin embargo, Porras indicó que la “preocupación” por la caída en el ISC de la industria fiscal no se ve en el caso de las recaudaciones en el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y al Impuesto sobre la Renta (IR), que registraron un moderado crecimiento al terminar la primera mitad del año.
El diputado liberal y ex presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto, Francisco Aguirre Sacasa, manifestó la semana pasada que es “llamativo” que el IVA y el IR no presenten una caída parecida a la del ISC de la industria fiscal, aunque agregó que ese deslizamiento seguramente se notará en el segundo semestre del 2009.
SECTOR INFORMAL LABORAL ESTÁ SUFRIENDO MÁS
El economista Adolfo Acevedo valoró que el bajón de las recaudaciones en la industria fiscal “significa que el impacto de la crisis económica ha sido más fuerte”.
Explicó que los bienes de la industria fiscal son inelásticos, es decir que una reducción de su consumo y demanda “responde, regularmente, muy poco al cambio de los ingresos de las familias”.
También no descartó que las familias, y las personas en particular, estén priorizando el gasto en productos de primera necesidad, como consecuencia de una reducción de los ingresos.
Recordó que sólo el 30 por ciento de los trabajadores pertenecen al sector formal, que son los reflejados en las cifras de afiliados al Seguro Social, que suman poco más de 400 mil trabajadores.
El 70 por ciento restante está en el sector informal, por lo que sus ingresos son más inestables, sufriendo con más fuerza las consecuencias de la crisis económica.
Entretanto Mario Arana, director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), valoró que habría que estudiar más el fenómeno del bajón de las recaudaciones de impuestos en la industria fiscal.
“Las empresas de la industria fiscal, como de las cervezas, han registrado una caída de la demanda producto de la recesión económica. La gente, entonces, ha dejado de consumir estos productos”, indicó.
Arana también valoró que una caída de la demanda de los productos de la industria fiscal podría explicarse con la reducción de las remesas familiares y de las exportaciones, cuyos ingresos influyen directamente en la actividad económica.
Por ejemplo, durante el primer semestre del año las remesas familiares captadas por el país sumaron 390 millones de dólares, frente a los 408 millones de dólares del mismo período del 2008, según datos del Banco Central de Nicaragua (BCN).
Entretanto, las exportaciones totalizaron 718.9 millones de dólares de enero a junio pasados, una caída del 11.5 por ciento con respecto al mismo período del año 2008.
“Puede ser que haya habido un cambio o ajuste en los patrones de consumo de la población, pero eso habría que estudiarlo más a fondo”, añadió el también ex Ministro de Hacienda y Crédito Público al ser consultado por LA PRENSA.
Éste es uno de los factores que están obligando al Gobierno a impulsar una reforma fiscal para subsanar las finanzas públicas.
