- Icefi lanza recomendaciones
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El Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) señaló que la reforma tributaria que impulsa el Gobierno de Nicaragua exige el fortalecimiento de las instituciones recaudadoras para que pueda tener éxito.
Fernando Carrera Castro, director ejecutivo del Icefi, destacó que las recaudaciones adicionales que pueda generar la reforma, que en teoría debe empezar a aplicarse en el 2010, dependerán de la recuperación de la economía nacional, entre otros factores.
“Toda nueva reforma también exige que la Dirección de Ingresos (DGI) y la Aduana (DGA) fortalezcan sus capacidades técnicas y que los contribuyentes estén mejor informados para que se aplique la ley correctamente”, explicó el especialista en declaraciones vía correo electrónico desde Guatemala, sede del Icefi.
Recientemente el ex titular de la DGI, Róger Arteaga, recordó que la Administración del presidente Daniel Ortega ha debilitado a la entidad recaudadora, al despedir a decenas de trabajadores que durante el gobierno del ex presidente Enrique Bolaños fueron capacitados con el apoyo de la cooperación internacional.
Al ser consultado por LA PRENSA sobre el impacto que tendría una reforma tributaria en Nicaragua, Carrera indicó que “habrá que tomar en cuenta que la recaudación será mucho mayor en el momento en que el país haya salido de la crisis económica y, por lo tanto, las utilidades y los salarios se encuentren en niveles relativamente normales”.
Una de las propuestas de la reforma es establecer el pago del Impuesto sobre la Renta (IR) a las personas que devengan un salario superior a los 75 mil córdobas al año (en lugar de los 50 mil, como se contempla actualmente), pero sobre el salario bruto y no después de la deducción del Seguro Social como se realiza hasta hoy.
En ese sentido, quedarían exentos alrededor de 410 mil trabajadores, pero 90 mil trabajadores, que ya pagan el IR, tendrán que pagar más impuestos.
Carrera calificó como “importante” que la reforma tributaria, actualmente en discusión con el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), “cuente con un diseño legal adecuado que elimine las distorsiones que contienen las leyes tributarias nicaragüenses”.
“Este diseño debe ser suficientemente sencillo y eficaz para que sea fácil cumplir con las obligaciones tributarias y que no cree espacios para la evasión y elusión tributaria. Esta reforma debe favorecer a que Nicaragua cuente un sistema tributario moderno, que le permita ser un país competitivo y contar con financiamiento para dotar de bienes públicos necesarios para el desarrollo económico y social”, sostuvo Carrera.
