- Tierra arrasada
El inmenso frente de fuego que amenazaba con llegar a Atenas, quedó ayer bajo control no sin antes consumir más de 30,000 hectáreas de bosque y decenas de viviendas, dejando a su paso gran desolación. El Gobierno griego, quien ha recibido fuertes críticas por el manejo de la emergencia, anunció ayer un vasto plan de compensaciones para las víctimas y los municipios afectados. La Prefectura de Atenas inició ayer el recuento de los daños en quince localidades y contabilizará además las pérdidas sufridas por los ganaderos, que se han quedado sin rebaños de cabras o sin alimento para sus animales.
