- Cartas al Director
Patria
“Debemos amar a nuestro país aunque nos trate injustamente”.
La Patria
En estos días me sentido patriota. Sólo he pensado en azul y blanco, muy nacionalista y orgulloso de haber nacido en este terruño tropical colmado de tantas bellezas naturales y digno de pertenecer a un pueblo multiétnico y multilingüista y sentir correr mi sangre mestiza en mis caudalosas venas de mi San Juan, del Rama, del Matagalpa, del Coco. Me siento muy agradecido con Dios por su infinita ternura por Nicaragua.
La Patria clama que trabajemos por un proyecto de nación todos unidos; los pobres, la oligarquía criolla tradicional, la oligarquía contemporánea —integrada por ladinos modernos—, los campesinos, los obreros, los profesionales, los estudiantes, los empresarios, las iglesias, hombres y mujeres.
Cortemos de un tajo los males heredados del pasado, los mismos que nos ha tenido anclados en la pobreza y el analfabetismo de la convivencia pacífica, integradora e inteligente. No más odio enfermizo e intolerancia política.
Busquemos cómo acercarnos al diálogo de nación, por la nación y para la nación nicaragüense.
Ha llegado el momento de que los caudillos de ambos lados piensen en unificar ideales patrióticos, patrimoniales y éticos, primero en nombre de Dios, en nombre de la nación, por nuestra gente pobre y humilde que con su voto cívico espera nuevas buenas, personas que más que por enterarse de sus indiferencias políticas de antaño y la popularidad de la que ostentan, son más las ganas de sobrevivir y la ilusión de tener un trabajo digno que procure alimento y bienestar.
Por la Patria que todos construimos día a día sin arrogarnos más derechos los unos a los otros, y por todos aquéllos que forjaron la historia de esta nación, y por cada uno de nosotros que estamos tejiendo la nueva historia; hagamos de la Nicaragua bella, libre y soberana un país de paz y oportunidades para todos. Amparados por nuestra conciencia social y nuestra noble constitución política. Y que todos aquéllos que han hecho daño a la Patria no sigan viviendo en el pasado, ni abriendo viejas heridas, lo que queremos es paz y seguridad.
Hoy la Patria sufriendo está. Todos hemos avergonzado y lastimado a la Patria; y es hora del plan de nación. Que se vea la verdadera reconciliación, con respeto, tolerancia. Enseñando con el ejemplo, moderando el lenguaje, haciendo sentir que se cumple con nuestra carta magna. Tregua y reflexión en el Mes de la Patria. Paz hermanos lobos.
Elvin Martínez Ascencio
Reformas tributarias
Las reformas tributarias tal y como han sido concebidas por Daniel Ortega Saavedra y sus asesores económicos, provocarán mayor cantidad de problemas que los que pretenden resolver. No han ampliado la base de contribuyentes, siendo público y notorio que los que no pagan impuestos por bienes muebles e inmuebles ni sobre la renta, superan con creces a los que sí los pagan.
Las libres introducciones de vehículos y de pago del impuesto general de ventas para los miembros de la oligarquía orteguista y sus familiares suman varios miles cada año. Las grandes empresas y negocios de los altos oficiales del IPSM y del ISSDHU del Ejército y la Policía, respectivamente, no pagan impuestos de ninguna índole. Existen miles de empleados fantasmas en todas las dependencias gubernamentales, siendo los favorecidos dirigentes de los CPC y jefes de los pandilleros que agreden con total impunidad a quienes protestan contra la dictadura orteguista. De estos rubros saldrían cientos de millones de dólares.
Eleonora Carrasco Peña
Ayuda social de CE
Ante las recientes noticias de que la Comisión Europea en Nicaragua (CE) confirma el destrabe de 10 millones de dólares para el Gobierno sandinista para apoyar la educación, nos damos cuenta que hay voluntad de los organismos internacionales de apoyar socialmente a este pueblo, en donde últimamente estamos siendo oprimidos, chantajeados y donde día a día se nos violentan nuestros derechos como ciudadanos honestos y amantes de la paz.
Pero lastimosamente donde aún no vemos voluntad de apoyar a la población, es al gobierno sandinista, quien impide al ciudadano que no está con ellos, —que somos más del 60 por ciento— proteste, se pronuncien y que a los medios de comunicación independientes los quiere obligar a que se sometan a la voluntad política del FSLN y sobre todo aislando de los programas sociales a todas aquellas personas no sandinistas.
Es por eso que la Comunidad Internacional debe de girar la ayuda directamente a los sectores sociales, a través de las organizaciones de la sociedad civil y que la cooperación llegue directamente a la población, tratando de impedir que solamente llegue a un sector determinado, a como lo hace el gobierno sandinista que la ayuda de la cooperación internacional, la distribuyen en sus afiliados del FSLN, CPC, FNT, Fetsalud, Juventud Sandinista, entre otras organizaciones afines al Gobierno, menospreciando a otros sectores sociales que trabajan por el bienestar social de la población más necesitada de Nicaragua.
Ezequiel Pérez
Estrategia intimidatoria
“Llegaron los Idus de Marzo”, dijo Julio César a los que le recordaban que corría peligro de muerte. “Pero no han pasado todavía”, le respondieron. “¿Por qué no te protege una escolta?”, respondiendo el César: “Prefiero morir de una sola vez y no morir todos los días”. Este diálogo resume el terrorismo psicológico de que son víctimas todas las personas amenazadas de muerte por el Big Brother y los miembros de su entorno orweliano.
Es un recurso propio de cobardes para silenciar a quienes tienen el coraje y valor cívico de denunciar todas sus tropelías que trascienden a la colectividad nacional. Las amenazas de muerte que han recibido los monseñores Mata, Sándigo, Hombach y los comentaristas Jaime Arellano y Carlos Chamorro Coronel, indica que es una estrategia intimidatoria contra ellos y los restantes ciudadanos que repudian el régimen orteguista. Es sospechoso que el aliado de la pareja presidencial, Ortega-Murillo, Cardenal Obando y Bravo, no condene las amenazas de muerte contra sus hermanos en Cristo.
Roberto Escobedo Caicedo
Sequía en León
Recientemente leí en este Diario declaraciones del asesor económico del Gobierno, Bayardo Arce afirmando que aún no se sienten los efectos del Niño. Lo invito a que se dé una vuelta por León y constate los estragos que está ocasionando la sequía en todo el departamento, afectando por igual plantaciones de arroz, sorgo y maíz de pequeños, medianos y grandes agricultores. Y es que al parecer los funcionarios del Magfor no le han informado de la gravedad del asunto. Lo cierto es que esta sequía no tiene precedentes y sólo es comparable con la de 1972. En Guatemala ya se decretó estado de calamidad pública, por la hambruna ocasionada en las zonas afectadas.
En León la situación es grave y puede empeorar si no se toman a tiempo medidas para mitigar los devastadores efectos de la misma en términos de seguridad alimentaria, generación de empleo y seguridad ciudadana. Hago un llamado desde ya a todos los sectores involucrados: sociedad civil, Gobierno, gremios de productores y Sistema Financiero, a que juntos aportemos soluciones para hacerle frente desde ya a la crisis que se avecina.
En especial hago un llamado al Gobierno a que sea más responsable en el manejo y divulgación de la información. No se pueden tratar estos asuntos como que fueran secreto de Estado, para aparentar que no pasa nada y no alarmar a la población.
Las predicciones del Ineter son que en promedio iba a llover menos que la norma histórica. En ningún momento se dijo que la postrera iba a ser completamente seca. En el caso del Magfor, al ministro de esta institución, Ariel Bucardo, siempre tan optimista con sus cifras, no le viene mal un poco de realismo y aceptar que sus proyecciones de crecimiento del sector contrastan de manera cruda con la realidad, lo cual a su vez va a tener un impacto negativo en las recaudaciones y pensar que el Gobierno nos quiere cobrar más impuestos, como si no bastara ya con el excesivo e ilegal arancel que nos cobra el registro público al momento de cancelar o inscribir una prenda agraria o hipoteca.
Una reforma tributaria en este momento para el sector agrícola es totalmente desacertada e inoportuna. Es como echarle leña al fuego.
Arnoldo Toruño Carmona