- Gracias al apoyo de un organismo canadiense, 334 familias de Tola y Belén reciben diferentes beneficios
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CORRESPONSAL/RIVAS
Un grupo de 334 familias campesinas de 18 comunidades rurales de los municipios de Tola y Belén, en el departamento de Rivas, fue beneficiado directamente por programas ejecutados por la Asociación para el Desarrollo de los Pueblos (ADP), gracias a la cooperación de la Fundación Jules Et Paul Emile Leger, de Canadá.
Debido al proyecto han aprendido a diversificar sus cultivos, realizan silos para almacenar sus granos y a nivel general han mejorado su situación económica.
Estos programas iniciaron hace 11 años y según doña Susana Velásquez Castillo, una campesina originaria de Mata de Caña, Belén, el proyecto le ha sido de mucha utilidad.
“Hemos aprendido a elaborar productos orgánicos y nos han capacitado para cosechar diferentes cultivos en nuestros patios y ya tenemos un banco de aves y cerdo, puesto que al inicio nos dieron 10 gallinas y un gallo, y una pareja de cerdos y ahora cada uno ha devuelto la misma cantidad al programa y se benefician otras familias”, manifestó.
RECIBEN PRÉSTAMOS
Las familias beneficiadas no sólo aprenden nuevas técnicas para mejorar y variar la siembra de sus cultivos, sino que el programa tiene un fondo con el que se apoya a los campesinos para cultivar sus pequeñas parcelas.
“Este pequeño préstamo les ha servido mucho a las familias organizadas, pues logran créditos para sus siembras o para pequeños negocios y acopio de cosechas; también se consiguen préstamos para mejorar viviendas y compra de ganado, no son grandes sumas pero a las familias organizadas por el programa los ha beneficiado mucho”, detalló Ricardo Enrique Peña, tesorero de la comunidad de Cantimplora, en Belén.
GUARDAN GRANOS BÁSICOS
También han aprendido técnicas para el acopio de granos básicos y los beneficiados se han capacitado para construir silos.
Uno de los campesinos que aprendió a elaborar silos es Henry Humberto Acuña Peña, habitante de San Marcos, Belén.
Los silos han sido bien aceptados por los campesinos de la zona, pues hasta llegan a buscar a Henry para que les fabrique o les venda estos depósitos, por lo que esta actividad se ha convertido en un nuevo ingreso familiar para este poblador.
Elia María Gazo, presidenta de la Asociación de Desarrollo de San Marcos, Belén, dijo que los silos han contribuido con el desarrollo de las comunidades, que antes guardaban sus granos básicos en sacos y hasta tenían que vender rápido sus productos por no tener donde almacenarlos.
