- Según periodista belga que escribió libro sobre la competencia comercial
Cerca de 50 millones de pequeños y medianos agricultores salen cada año del mercado mundial. De las 1,000 millones de personas con hambre en el mundo, al menos 600 millones son agricultores.
Esa dura realidad ha sido provocada por la competencia desleal que domina el mercado mundial y amenaza con exterminar la actividad productiva del campo, una situación que se agrava por la poca o nula inversión de los gobiernos en agricultura, en países en vías de desarrollo.
Ésos son algunos hallazgos relevantes que expone el periodista belga Dirk Barrez, en su libro Competencia a muerte: agricultura campesina versus agroindustria corporativa, en que asegura que “la agroindustria mundial arruina la agricultura familiar campesina y, por ende, la vida y el bienestar de un par de billones de agricultores en el mundo”.
Durante la presentación de la obra ayer en Managua, auspiciada por el organismo de cooperación de Bélgica, Veco Ma, Barrez aseguró que otros elementos que están arruinando al sector agrícola son los programas de subsidio que mantienen los países ricos a favor de sus productores.
Eso ocasiona, según Barrez, que los productores que no reciben proteccionismo estatal compitan en el mercado en condiciones menos favorables, en comparación a los que sí están protegidos con programas de subsidios estatales.
“Es hora de poner la economía agrícola al servicio de la sociedad y de ajustarla a las necesidades mundiales”, aseguró.
AGRICULTURA AMENAZADA
“El libre comercio está terminando con los pequeños y medianos agricultores del mundo”, expresó el investigador.
En ese sentido, manifestó que si bien es cierto los alimentos en los últimos años han mostrado un importante repunte en sus precios, eso no ha favorecido a los productores, sino a las grandes industrias de distribución de alimentos.
Por ejemplo, mencionó que a pesar que hace 10 años se liberó el mercado del café en el mundo, los ingresos de los productores siguen bajando mientras al consumidor se le elevan los precios.
“La agricultura no recibe la atención que debería recibir. La agricultura ha sido subestimada”, precisó Barrez.
