FSLN manipula a los estudiantes

Detrás de los jóvenes está cerca del 40 por ciento de los votos con que el presidente Daniel Ortega podría obtener la reelección presidencial, según datos brindados por M&R Consultores.

 

 

 

Detrás de los jóvenes está cerca del 40 por ciento de los votos con que el presidente Daniel Ortega podría obtener la reelección presidencial, según datos brindados por M&R Consultores.

 

Por eso, de forma “amañada”, el Gobierno está ejecutando una estrategia que le permitiría limpiar el rostro del partido Frente Sandinista (FSLN) entre los jóvenes.

 

“El Frente está avanzando en una estrategia de expansión, los jóvenes representan en cualquier elección la determinación en una contienda electoral”, sostiene Raití Juárez, miembro del Movimiento Juvenil Nacional (MJN).

 

 

Sin embargo, la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (UNEN), con César Pérez al frente, representaba un obstáculo para que el FSLN pudiera aplicar su “maquinaria de publicidad y convencimiento” en el segmento juvenil.

 

“César representaba corrupción, caudillismo y el Frente está ejecutando una estrategia para limpiar el rostro de la UNEN hacia los estudiantes y lograr avanzar en un control absoluto, podríamos estar viendo unas elecciones estudiantiles posiblemente amañadas, donde quede electa una cúpula más leal a la pareja presidencial (Daniel Ortega y Rosario Murillo), en la cual pueda incluirse a la Juventud Sandinista y la Federación de Estudiantes de Secundaria (FES); es una estrategia para ganar la simpatía con los estudiantes”, advirtió Juárez.

 

El pasado jueves el sol se escondió por un momento y los morteros empezaron a sonar unos tras otros en las a fueras de la Asamblea Nacional, donde los diputados habían aprobado días antes la Ley Creadora del Sistema Nacional para el Aseguramiento de la Calidad de la Educación y Reguladora del Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación.

 

 

Miles de jóvenes, estudiantes de más de 20 universidades, se unieron por un mismo propósito, pedir al presidente Daniel Ortega el veto parcial de la Ley Orgánica del Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación (CNEA).

 

La noche anterior a esa protesta, un grupo de estudiantes que lideraron la protesta, miembros de la UNEN, junto con integrantes de la Juventud Sandinista, la Federación de Estudiantes de Secundaria (FES), Fidel Moreno y Mario Rivera, se habían reunido para dar el toque final a la estrategia que se realizaría ese día.

 

LA ORDEN DE ORTEGA

 

“Cuando el Frente quiere que salgamos, nos reúnen y nos mandan a llamar. Nos dijeron que los recursos, como los morteros, los iba a poner el Frente. Ellos querían que nosotros saliéramos a las calles y por eso nos dieron todos los recursos, se distribuyeron los recursos y se hizo lo que se hizo. Pero ahí se demostró que Ortega no tiene el control sobre los universitarios, porque no todos obedecieron a su llamado (de ir a la Embajada Americana)”, explicó una fuente que participa en las reuniones tácticas del Gobierno.

 

 

Para la protesta del jueves frente a la Embajada de Estados Unidos, el Gobierno habría entregado a los universitarios más de cinco sacos llenos de morteros, afirma la fuente contactada por LA PRENSA, que pidió el anonimato.

 

 

El analista político Carlos Tünnermann afirma que “la apelación a la violencia en una protesta cívica es incorrecta”.

 

“Esa acción es repudiable y me parece que si acaso los jóvenes fueron ahí cumpliendo instrucciones del Gobierno, sería muy lamentable y muy equivocado”, enfatizó.

 

CORTINA DE HUMO

 

 

“Esto que está pasando ahorita, es que se está creando una bulla, una confusión, efectivamente para desviar la atención, para quitarle la vista al tema de la Corte Suprema de Justicia y los otros temas que están ahí; y la preocupación ahorita es el tema de los estudiantes, es lo que causa molestia, incomodidad, es lo que te bloquean las calles, no hay pasada. Como que hay una tendencia en la gente a apartar la atención de lo que tiene verdaderamente importancia”, comentó Raúl Obregón, de M&R Consultores.

 

Añadió que el Frente Sandinista y Daniel Ortega, en particular, han perdido influencia en la juventud.

 

“Eso es obvio, es evidente porque ya no se ve esa masividad de los jóvenes movilizándose. Vimos un poco, quizás una cantidad de jóvenes más o menos importantes, pero nada parecido a lo de antes, el día que se movilizaron a la Asamblea Nacional, porque ahí tienen un eje aglutinador, que no es un apoyo al partido sino que está alrededor del seis por ciento”, explicó Obregón.

 

Lo que está pasando con Ortega y sus seguidores, opina Raití Juárez, es que están tras el caudal de los votos jóvenes y por eso están tratando de “meterse en las universidades”.

 

 

De acuerdo con las estimaciones de M&R Consultores, los jóvenes que van a votar por primera vez en el 2011 oscilarán entre el 17 y 20 por ciento del electorado nacional, porque se espera que el padrón electoral, en bruto, ande por los tres millones 800 mil personas.

 

“Eso significa que estamos hablando de que el voto joven, que va a entrar por primera vez, va a oscilar entre los 650 mil o 700 mil jóvenes. Es una cantidad verdaderamente considerable. Actualmente el voto joven en Nicaragua representa el 40 por ciento, aproximadamente están votando alrededor de un millón 500 mil jóvenes con el padrón electoral sin depuración”, aclaró Obregón.

 

FSLN DEBE REPLANTEARSE

 

 

La división entre los universitarios se manifestó en las luchas pasadas sobre el seis por ciento y la inconformidad por la ley del CNEA.

 

“Nuestro partido ha perdido el control de las universidades. Ahorita tienen que replantearse, pero hay que ver qué pasa, porque los universitarios no son fáciles. En un momento dado cambia la táctica y nos invita a sus actos, trata de cambiar la jugada, algunos dirigentes sí hicieron el llamado por órdenes del Gobierno, pero otros no lo hicieron”, explicó la fuente vinculada al FSLN.

 

 

Ortega quiere conseguir el 40 por ciento de los votos jóvenes, con la idea de reelegirse en el 2011.

LA PRENSA/ M. ESQUIVEL

VAGOS QUE ALBOROTAN

 

El pasado jueves la Embajada estadounidense fue atacada por simpatizantes orteguistas que se mezclaron con una mínima parte de los universitarios que protestaron frente a la Asamblea Nacional.

 

“Yo me niego a generalizar, yo pienso que son grupos, lo que se vio en la Embajada americana eran personas que por su apariencia lo que menos tienen es de universitarios. Se ve que son como vagos, llevados ahí para hacer el alboroto y los estudiantes de este país son otra cosa”, comentó Obregón.

 

TODO CAMBIÓ

 

Tünnermann señala que las manifestaciones en Nicaragua han cambiado en los últimos años y ahora se tornan violentas porque son manipuladas

 

“Nunca se recurrió a la violencia como ahora. Hay muchos otros problemas que deberían también provocar movilización de los universitarios, como el zarpazo que está recibiendo el Estado de Derecho, ésas son causas para que los universitarios las tomen como banderas de lucha”, dijo Tünnermann.

 

Obregón señaló que en las protestas se observan personas que buscan cómo destruir.

 

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