Aplaudido y criticado

Un par de gramófonos dorados confirman que Luis Enrique Mejía continúa siendo el Príncipe de la Salsa. Dos Grammy son también la mejor manera de marcar un regreso, después de casi una década de ausencia.

FAMILIA MEJÍA GODOY LA PRENSA/Guillermo Flores

Un par de gramófonos dorados confirman que Luis Enrique Mejía continúa siendo el Príncipe de la Salsa. Dos Grammy son también la mejor manera de marcar un regreso, después de casi una década de ausencia.

El disco Ciclos y el tema Yo no sé mañana, le valieron la victoria en las categorías Mejor Canción Tropical y Mejor Álbum de Salsa.

Los hermanos Mejía Godoy celebraron el triunfo de su sobrino y del primer nicaragüense en recibir estos galardones. Un orgullo no sólo para su familia, sino para un país que se ha acostumbrado a recibir únicamente malas noticias.

“Creo que lo más importante para mí es que con este triunfo de mi querido sobrino, se confirma que en este país somos los músicos y los deportistas los que le estamos levantando la autoestima a la patria; mientras los políticos le ensucian el rostro cada día”, expresó Carlos Mejía Godoy.

Para don Luis Enrique la emoción fue muy grande, tomando en cuenta la competencia que tenía.

“Fue una sorpresa que le hayan dado dos Grammy; yo pensaba que por lo menos iba a ganar uno, eso era un hecho; pero fue una cosa muy emocionante”, destacó.

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Sus tíos, Luis Enrique y Carlos, son de los más importantes cantautores de música testimonial y folclórica.

Aunque su padre es un pintor, su hermano, Ramón Mejía, o Perrozompopo como se le conoce, es muy popular entre el público joven.

Ahí hay que mencionar también al resto de sus primos, que se reparten como intérpretes, músicos, percusionistas y marimberos en varias de las agrupaciones juveniles que ha parido Nicaragua.

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”NO DIJO NICARAGUA”

Al triunfo de Mejía se han unido muchos nicaragüenses que a través del sitio web de LA PRENSA han hecho saber el orgullo que sienten por el hecho de que un nica se haya hecho merecedor de un premio internacional.

Pero no sólo flores llueven sobre la cabeza del Príncipe. Algunos comentarios critican el hecho que Luis Enrique no haya mencionado a Nicaragua en su discurso de agradecimiento.

“En lo personal pienso que Luis Enrique debió haber mencionado a Nicaragua, ya que es una manera de decirle al mundo que en este paisito también hay gente ganadora (…) Nos ha decepcionado al no mencionarnos, que es como negar a su propia familia”, escribió Sandra, una visitante del sitio web.

Hay algunos que se han atrevido a asegurar que Luis Enrique se afrenta de sus raíces y que incluso se avergüenza de decir que es nicaragüense.

LUIS ENRIQUE MEJÍA
LA PRENSA/AFP/ROBYN BECK
LO DIJO CON EL PRIMER PREMIO

El primer premio, en la categoría de Mejor Canción Tropical, lo recibió antes que se iniciara la transmisión televisiva y según su tío, Carlos Mejía, fue en esa oportunidad donde agradeció a sus raíces.

“Ésa es una crítica sin fundamento (…) Sí lo mencionó (a Nicaragua), lo mencionó pero no se escuchó, porque la ceremonia ya había empezado cuando inició la transmisión; entonces el primer premio que recibió no se vio y ahí mencionó a Nicaragua”, asegura Mejía.

Pero unas palabras no definen el sentimiento. Curiosamente, el disco Ciclos es casi un homenaje a su tierra. En el disco hay un tema titulado Biografías, donde habla plenamente de Nicaragua, de sus raíces y sus inicios.

“Su mente y su corazón siempre están mirando hacia Nicaragua y eso es algo que nos distingue”, dice Carlos Mejía, quien sale en defensa de su sobrino recordando la vez que Luis Enrique interpretó Nicaragua, Nicaragüita en un programa musical.

“En una aparición que tuvo en el programa Sin Reservas de Ritmo Son Latino, el presentador le dijo que si se sabía Pobre la María, pero él dijo ‘prefiero cantar una canción cortita que resume mi amor por Nicaragua; la canción de mi tío Carlos Nicaragua, Nicaragüita’, eso me sorprendió, porque no sabía que la iba a cantar en esas circunstancias”, puntualizó Mejía.

De cualquier manera y a pesar de las críticas, Luis Enrique debe estar orgulloso de tener dos Grammy y Nicaragua debe estar orgullosa de tener un Príncipe.

Luis Enrique es quizás una pequeña muestra internacional de la familia más representativa de la música nicaragüense. La música la lleva en la sangre.

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