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desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

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Agradecimiento a Brenda Espinoza quien desde hace 4 años padece Lupus. Peinado y maquillaje: Concepto’s Virginia. Agradecimiento al artista Neftalí Espinoza por facilitar el maquillaje de fantasía y las alas de mariposa. LA PRENSA/A. MONTANO

Vivir como mariposa

En un minuto sintieron que sus vidas se derrumbaron, sus sueños se desvanecieron y sus metas se truncaban. Tres mujeres relatan la manera en que el Lupus, una enfermedad que ha echo estragos en sus cuerpos, les ha cambiado la manera de ver y de vivir la vida.

Por Gloria Picón Duarte

En un minuto sintieron que sus vidas se derrumbaron, sus sueños se desvanecieron y sus metas se truncaban. Tres mujeres relatan la manera en que el Lupus, una enfermedad que ha echo estragos en sus cuerpos, les ha cambiado la manera de ver y de vivir la vida.

Ninoska Olivares es estilista, una mujer alegre, luchadora y muy coqueta. A los 30 años empezó a padecer de fuertes dolores en los gonces de sus dedos, entonces empezó a visitar a los médicos quienes atribuían ese malestar a un síndrome propio de su trabajo; luego su cabello empezó a caer, los galenos le dijeron “es estrés”. Le aparecían hematomas en el cuerpo y lo trataban como alergia, después problemas en sus riñones y hasta llegaron a contemplar la idea de un transplante, incluso tuvo un embarazo y perdió al bebé porque le dio preclancia, y así de especialista en especialista fue hasta los 35 años que por fin le dijeron que sufría de Lupus, una enfermedad crónica que no tenía cura.

Olivares dice que para aprender a vivir con la enfermedad lo primero es la fe en Dios. Recuerda que la depresión no fue nada fácil de superar, pero gracias al apoyo de sus amistades y el amor de su familia salió adelante.

Algo importante según Olivares es documentarse bien acerca de la enfermedad. “Lo que el médico le dice a uno, es que ésta es una enfermedad crónica, no tiene cura, lo que hay que tener es calidad de vida y su medicamento. Incluso me dijo que pusiera una alcancía en la casa para que me ayudaran a mantener esta enfermedad, porque el medicamento es caro, es triste cuando te dicen eso”, cuenta entre lágrimas.

En el caso de Olivares, como en la mayoría de mujeres que padecen la enfermedad, el diagnóstico es tardío, lo cual permite que el Lupus dañe varios órganos. “A mí, me atacó los riñones y el corazón, me dijeron ‘te lo dejaste pasar’, pero lo que pasó es que no hacen un diagnóstico a tiempo, incluso cuando me empezaron a tratar había diagnóstico reservado, pero con la fe en Dios pude salir”.

Olivares tiene siete años de vivir con la enfermedad, hoy lleva su vida normal, siempre trabaja en su salón de belleza, controla su dieta y aún toma medicamentos. Olivares aconseja a las personas que padecen la enfermedad seguir cada uno de los consejos que dan los especialistas y tener mucha fe en Dios. “El amor de la familia y las amistades es lo que ayuda”.

LA VIDA HAY QUE GOZARLA

En otro lugar del país está Jessica Orozco Espinoza, una joven de 18 años, con sueño y metas. Cuenta que su vida no ha sido tan buena, pero tampoco tan dura, porque aunque he estado en situaciones críticas ha sabido luchar y salir adelante. “Llegue a estar en una silla de ruedas y llegué a decir cosas feas por mi situación, pero gracias a Dios y el apoyo de familiares pude salir adelante”.

Cuando le diagnosticaron la enfermedad Jessica tenía 12 años, recuerda con gran tristeza que muchos de sus amigos se alejaron de ella, “me miraban extraño, todo empezó a ser distinto, amistades, maestros y hasta gente de mi familia, ya no era igual”,

Recuerda que era una niña juguetona, pero después no salía de la casa, “yo pensaba que me iba a morir, sentí que el mundo se me venía encima, pero luego empecé a investigar y miré que no podía ser muy mala si yo luchaba, pero si me dajaba vencer podría morir muy pronto, entonces empecé a hacerme a la idea de que la vida hay que gozarla, disfrutarla y si uno confía y se pone en las manos de Dios puede salir adelante”.

Jessica está en cuarto año de secundaria, debido a la enfermedad se ha atrasado dos años, aun presenta signos de inflamación en su cuerpo y unas pequeñas manchas en el rostro en forma de mariposa. Su meta es trabajar y estudiar una carrera universitaria para comprar sus medicamentos.

Cuenta que en su familia no hay nadie más con la enfermedad. “En lo que investigué dicen que hay factores sicológicos y yo tuve un trauma grande en la infancia, puede ser por eso”.

CON DIOS LO IMPOSIBLE NO EXISTE

Brenda Espinoza, es una joven multifacética, hacía teatro, estudiaba, bailaba a nivel profesional en un grupo de danza folclórica, tenía una vida muy activa. Pero hace cuatro años casi vio truncados toda sus sueños y metas.

Los síntomas en Brenda eran manchas en la piel y los médicos decían que era anemia o parásitos, sin embargo después tuvo que ir al hospital por un fuerte dolor abdominal y fue ahí donde después de una serie de exámenes le diagnosticaron Lupus.

“Fue todo de repente y tuve una reacción como sicológica cuando me lo detectaron, por que en esa semana decaí completamente, me inflamé, la depresión fue horrible, no tenía muchas fuerzas, renuncié al trabajo, no podía hacer las cosas por mí misma, pero luego el amor de la familia, de los amigos y la fe en Dios, me recobró la vida”.

Brenda señala que dejó de tomar el medicamento que le habían recetado los médicos convencionales y decidió someterse a terapias naturales y a la vez empezó a involucrarse nuevamente en sus actividades que normalmente realizaba, terminó su carrera y actualmente tiene un trabajo estable.

“Yo le diría a muchas personas que lo más importante es aferrarse a la vida y a las personas que te aman. Esta enfermedad me dio la oportunidad de valorar la vida y darle gracias a Dios cada momento que disfruto con mis seres amados, con Dios lo imposible no existe. Todo depende de uno mismo”, señala Brenda.

Señala que el año pasado fue a realizarse sus análisis para ver como está y aunque todavía tiene la enfermedad, está controlada.

Brenda ha aprendido que el Lupus no es una enfermedad que le impida desarrollarse como mujer y como profesional. Aprendió a vivir con más intensidad, a disfrutar más de las cosas que tiene, asegura que pocas cosas le molestan o la ponen triste.

“Espero cumplir con cada una de mis metas propuestas y espero que en mi lápida no solo pongan mi nombre, sino que digan aquí está una mujer exitosa, buena madre, buena esposa que supo luchar por la vida”.

¿QUÉ ES LUPUS?

Una enfermedad de mujeres

Lupus es una enfermedad inflamatoria crónica que puede afectar varias partes del cuerpo, especialmente la piel, articulaciones, sangre y riñones. El sistema inmunológico del cuerpo normalmente produce proteínas llamadas anticuerpos para proteger al organismo en contra de virus, bacterias y otras substancias extrañas. Con el  lupus, el sistema inmunológico pierde su habilidad para notar la diferencia entre las partículas extrañas  y sus propias células o tejidos y  produce anticuerpos en contra de «sí mismo».

Al lupus se le llama con frecuencia «enfermedad de mujeres,» aunque tambíén la padecen hombres.

El lupus puede atacar personas de cualquier edad y ambos sexos, aunque ocurre de 10 a 15 veces más frecuentemente en mujeres adultas que hombres después de la pubertad o madurez sexual.

Si desea contactarse con la Asociación nicaragüense pro Lupus eritematoso escriba a: [email protected]

SÍNTOMAS COMUNES DEL LUPUS

1. Dolor o inflamación en las articulaciones.

2. Dolores musculares.

3. Fiebre de origen desconocido.

4. Erupciones cutáneas rojas, generalmente en la cara (también llamadas “en alas de mariposa”). El clásico eritema facial en alas de mariposa ocurre en 52 por ciento de los casos y es consecuencia frecuente de fotosensibilidad.

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