Miles de curiosos, música, desfiles y un importante despliegue policial tomaron ayer el centro de Tokio para homenajear al emperador Akihito, cabeza del milenario Trono del Crisantemo, por el 20 aniversario de su coronación. Con más de 16,000 policías desplegados, calles cortadas y controles policiales, las inmediaciones del Palacio Imperial se convirtieron en un acorazado recinto festivo al que acudieron unas 50,000 personas, muchos de avanzada edad, tras someterse a exhaustivos registros y cacheos. El emperador y su esposa Michiko, ambos de 75 años, permanecieron lejos de la vista del público en el interior del Palacio, donde recibieron la felicitación de sus tres hijos y cuatro nietos.
Aniversario imperial
Miles de curiosos, música, desfiles y un importante despliegue policial tomaron ayer el centro de Tokio para homenajear al emperador Akihito, cabeza del milenario Trono del Crisantemo, por el 20 aniversario de su coronación. Con más de 16,000 policías desplegados, calles cortadas y controles policiales, las inmediaciones del Palacio Imperial se convirtieron en un acorazado recinto festivo al que acudieron unas 50,000 personas, muchos de avanzada edad, tras someterse a exhaustivos registros y cacheos.