Piden a Ortega frenar eventual contaminación del río San Juan

El gobierno de Nicaragua debería asumir una posición más tajante frente al proyecto minero Crucitas, ubicado a unos tres kilómetros en línea recta del San Juan, para evitar su posible contaminación por el uso de químicos al extraer oro.

Paralelo a la audiencia de la Sala Cuarta, opositores al proyecto Las Crucitas se manifestaron frente a la Corte Suprema de Justicia, en San José. LA PRENSA/JOSUÉ BRAVO

Josué Bravo

CORRESPONSAL / COSTA RICA

El gobierno de Nicaragua debería asumir una posición más tajante frente al proyecto minero Crucitas, ubicado a unos tres kilómetros en línea recta del San Juan, para evitar su posible contaminación por el uso de químicos al extraer oro.

Así lo sugirió el ambientalista Marco Tulio Araya, presidente del organismo Unovida, quien se opone a la minería a cielo abierto en Costa Rica y que participó en la audiencia oral pública realizada por la Sala Cuarta Constitucional, en el edificio de la Corte Suprema de Justicia, ubicado en San José.

Según Araya, la posición del Gobierno de Nicaragua ha sido muy tibia, de cara a la contaminación catastrófica que podría sufrir el río San Juan mediante el arrastre de sedimentos de cianuro, los cuales llegarían al río nicaragüense a través del cauce del río Infiernillo.

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Si el San Juan se contamina, es muy probable que ocurra lo mismo en el mar Atlántico, donde éste desemboca.

“El Gobierno de Nicaragua debería tomar mejores acciones como recurrir a convenitos internacionales, para frenar este proyecto que afectaría sus aguas superficiales y mantos acuíferos regionales”, recomendó Araya.

La audiencia oral que inició ayer se debe a un recurso de amparo presentado el año pasado por el también ambientalista Edgardo Araya, en contra el Ministerio de la Presidencia, el Ministerio de Ambiente, Industrias Infinito (desarrolladora del proyecto) y la Secretaría Técnica Ambiental (Setena).

El recurso lo presentó Araya por el decreto ejecutivo que declaró de interés público el proyecto Crucitas y a su vez anuló la moratoria que impedía la explotación a cielo abierto, mediante el cual Industrias Infinito taló los árboles en peligro de extinción como almendro amarillo, al iniciar sus obras.

En total el “Caso Crucitas”, como lo ha nombrad el Poder Judicial, acumula 21 recursos de amparo contra la minería, hay 57 recurrentes y 4 recurridos; en 15 años que tiene de historia.

La desarrolladora cambió en el nuevo estudio de 6 a 9 años el periodo de explotación de la mina, el volumen de roca a remover varió de 8.5 millones de toneladas de roca a 22 millones de toneladas y la profundidad de las excavaciones pasó de 15 metros de profundidad a 75 metros. Es precisamente esa profundidad la que afectaría mantos acuíferos regionales compartidos entre Nicaragua y Costa Rica.

Quienes apoyan la minería, entre ellas Industrias Infinito, cuyo vocero Andrés Soto, aducen que generará desarrollo en la comunidad de Cutris, donde está la mina, habrá empleo e inversión.

Según Industrias Infinito, reforestarán luego 380 hectáreas con árboles de diferentes especies y aseguró que tiene silos herméticos que estarán confinados en pilas de concreto donde almacenarán el cianuro.

La audiencia continúa hoy y cuando finalice, la Sala Cuarta Constitucional tendrá en promedio un mes para dar su dictamen.