La venezolana Karen Vanegas Torregroza y la nicaragüense Irene Peralta Muñoz, quienes estaban bajo prisión preventiva como supuestas encubridoras en el caso de la megaestafa de Marca Móvil, ya se encuentran en libertad.
El juez Séptimo Distrito de lo Penal de Audiencias de Managua, Abelardo Alvir Ramos, las dejó libres considerando el respeto a la dignidad humana de las procesadas, sobre todo porque la extranjera es madre de un niño de 18 meses de edad.
Según el juez Alvir Ramos, para dejarlas libres también consideró que el delito por el que son acusadas es de orden patrimonial únicamente.
Ahora, nadie está preso por la estafa del caso Marca Móvil. El proceso continuará el próximo lunes para las acusadas, con la realización de la audiencia inicial, en la que el juez determinará si eleva o no la causa a juicio oral y público.
La estafa millonaria perjudicó a más de 1,800 personas en el caso conocido como Marca Móvil, que dejó un perjuicio económico superior a los 28 millones de córdobas a las víctimas.
El principal autor de la megaestafa, el mexicano Jorge Tirado Chávez, huyó de Nicaragua el 14 de octubre rumbo a Panamá, llevándose un millón 362 mil 711 dólares, equivalentes a 28 millones 71 mil 864.50 córdobas. La Policía Internacional (Interpol) está en busca de Tirado por orden judicial.
Para lograr la libertad, la venezolana Vanegas ofreció ante el juez el acta de matrimonio con el nicaragüense Carlos Hermoso Vigil, y la partida de nacimiento de su hijo, para demostrar que tiene arraigo en el país y que no huirá para evadir el proceso. También entregó como garantía su pasaporte venezolano.
A Vanegas y a su trabajadora Peralta se les acusa de destruir las evidencias que probaban la estafa de Tirado a más de 1,800 personas.
DEFENSA QUERÍA NULIDAD DEL PROCESO
En una audiencia especial realizada ayer, el defensor de la nicaragüense Peralta, Roberto Mendieta, presentó un incidente de nulidad alegando que el juez de Distrito no era competente para conocer el delito de encubrimiento, porque éste en el nuevo Código Penal se castiga con tres años de prisión como máximo y por ello debe ser tramitado en un Juzgado Local de lo Penal.
Pero el juez Alvir Ramos rechazó el incidente, explicando que el encubrimiento en este caso está vinculado o conexo con delitos graves como son la estafa agravada y el lavado de dinero.
Sin embargo, la defensora de Vanegas, Karla Alvarado, aprovechó la audiencia especial para pedir la libertad de su cliente, alegando el principio de dignidad humana, porque la acusada tiene un nivel de vida alto y en la cárcel de Auxilio Judicial no hay agua, ni servicios higiénicos, le cae la lluvia y su bebé de 18 meses de edad está sufriendo problemas de salud por la situación de su madre.
En la audiencia preliminar el juez Alvir Ramos decidió decretar la prisión preventiva, la medida cautelar más fuerte, porque consideró que de acuerdo con la acusación las mujeres sí conocían que Tirado había estafado a través de Marca Móvil a más de 1,800 personas.
Pero ayer el juez Alvir Ramos cambió la prisión preventiva a las acusadas por otras medidas alternas, como presentarse todos los días a los Juzgados de Managua, retención migratoria, estar bajo la vigilancia de dos personas con arraigo en Managua y una caución económica de cinco mil córdobas que deberán pagar las procesadas por separado en una cuenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
MADRE DE VANEGAS PIDE INVESTIGUEN A CARCABELOS
La venezolana Vanegas estuvo acompañada de un hermano y de su progenitora, Gladys María Torregroza, quien brindó declaraciones defendiendo a su hija como inocente y pidió a las autoridades que investiguen al ex director de Migración y Extranjería, Fausto Carcabelos y su esposa Honey Obando.

Según Torregroza, Carcabelos y su esposa sabían muy bien de la estafa que estaba cometiendo el mexicano Jorge Tirado, porque eran sus representantes y lo acompañaban a todas partes.
La madre de Vanegas indicó que su hija fue manipulada por Honey Obando, quien insistió para que Vanegas se hiciera amiga del mexicano Tirado, a través del negocio de belleza que su hija tiene en un centro comercial de Managua.
Indicó que el problema se le vino a su hija por “desobediente”, ya que su instinto de madre le decía que “ese gordo feo (Carcabelos)” y su esposa Honey Obando no eran buena compañía.
Aunque la Fiscalía alega que Carcabelos y Obando, así como los abogados que legalizaron la empresa Marca Móvil, y los que elaboraron las escrituras con que se perpetró la megaestafa, todavía están bajo investigación, una fuente judicial reveló que aún no habrá acusación en contra de estas personas.
Según la fuente judicial, faltan muchas evidencias que todavía se encuentran en investigación por parte de la Policía Nacional.
En una carta pública, Carcabelos se declaró inocente y atacó a los medios de comunicación porque, según él, le imputan delitos sin haber investigado bien el caso.
Según Carcabelos, la intervención de él y Obando en Marca Móvil “estuvo circunscrita a servicios comerciales en dos dimensiones: la prestación de servicios publicitarios (organización de eventos, modelos, diseño gráfico, etc.) y la prestación de asesoría en materia de impuestos. Ninguna de nuestras actividades nos permitió conocer o sospechar las verdaderas intenciones de Jorge Tirado y Marca Móvil”, dijo en su carta.
¿CÓMO FUE LA ESTAFA?
El mexicano Tirado ingresó a Nicaragua el 12 de abril pasado, cuando ya otra persona de nombre Alejandro González había constituido legalmente Marca Móvil.
El primer negocio que intentó Tirado fue con camisetas, pero no le funcionó, por lo que después intentó con vehículos y motos.
Tirado anunció en los periódicos que vendía vehículos que valían más de nueve mil dólares en solamente dos mil dólares, con la condición que los vehículos no serían entregados a sus compradores hasta después de 180 días, porque en ese tiempo todos los domingos los vehículos saldrían a la calle exhibiendo publicidad de empresas canadienses, estadounidenses y nicaragüenses. Tirado hizo lo mismo con motos, por las cuales cobraba 150 y 200 dólares, según la calidad de la misma.
Al final los vehículos no fueron entregados y la empresa “alzó vuelo”.
Vanegas se conoció en julio de este año con Tirado y según la acusación, después de la huida de Tirado, éste le instruyó que destruyera los libros de acciones de Marca Móvil, cuatro acciones, contratos con las víctimas, una acción de Tirado en otra empresa, entre otros documentos que prueban la gran estafa de Marca Móvil.
Vanegas instruyó a su vez a Irene Peralta, su trabajadora, para que destruyera las evidencias del caso, según constata en correos electrónicos que la Policía descubrió en un allanamiento.
La venezolana aseguró a los medios de comunicación que ella no sabía de los delitos de Tirado, con quien dijo sólo tenía amistad y que Irene tuvo miedo de destruir las evidencias, las cuales entregó a una familiar que las conservó.
Vanegas señaló que se encuentra mal emocionalmente porque la están acusando injustamente y que sólo faltó que la Policía le “arranque las uñas”.
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