Blanco y Negro

Hay que felicitar al compañero comandante pueblo presidente Daniel y a su esposa la primera dama, doña Rosario Murillo, por el gran circo que montaron para que la gente disfrute el fin de año con juegos y hasta una pista para patinar sobre hielo, una experiencia que la mayoría seguro nunca había experimentado.

Felicidades por el circo

Hay que felicitar al compañero comandante pueblo presidente Daniel y a su esposa la primera dama, doña Rosario Murillo, por el gran circo que montaron para que la gente disfrute el fin de año con juegos y hasta una pista para patinar sobre hielo, una experiencia que la mayoría seguro nunca había experimentado.

En resumen, ese Festival para la Niñez Feliz es una buena idea, aunque hay que hacer algunos ajustes al mensaje que los comunicadores oficialistas están enviando sobre el tema: primero, el parque no “es gratis”.

La instalación del parque tiene un costo que se cubre con los impuestos de los nicaragüenses, a menos que el compañero comandante pueblo presidente Daniel haya sacado la plata de su bolsa, lo que explicaría por qué el que está cobrando por el parque de diversiones es un cercano colaborador del régimen.

El problema es que esto del Festival va a durar un mes. ¿Y después qué? El famoso Programa Amor, que era algo para atender a la niñez, ha quedado sólo en bulla, por ejemplo.

Pero mi punto va más allá. El circo está bien. Sería mejor que al pueblo también le dieran pan, ya que “pan y circo” es la fórmula completa con que los populistas mantienen satisfechas a lo que ellos llaman “las masas”.

Desgraciadamente el programa para darle a la gente “pan”, el llamado Hambre Cero, ha resultado un rotundo fracaso con un nivel de ejecución ínfima, y con aporte cercano a cero de la “solidaridad venezolana”, ya que la plata para ese programa sale del Presupuesto de la República y de préstamos del BID.

Pero además de pan y circo, un gobierno que dice preocuparse por los pobres, y cuyo presidente quiere permanecer en el poder hasta que tenga unos 97 años, debería impulsar planes de desarrollo que eleven en realidad el nivel de vida de los ciudadanos.

El compañero comandante pueblo presidente Daniel tal vez piense que puede pasar todo ese tiempo en el poder a punta de circo, pero no es así, los niveles de bienestar han bajado durante su gobierno en lugar de subir. Ya no se diga el nivel de respeto a las libertades ciudadanas.

Es preocupante, por ejemplo, que ya se les va a acabar el período presidencial y todavía no presentan el Plan de Desarrollo Humano que ofrecieron al principio de su Gobierno.

También va contra toda la lógica de “solidaridad” que pregonan, que para el año 2010 el Presupuesto va a cubrir el salario de 300 maestros menos que los que hay este año.

Se llenan la boca diciendo que la educación es gratis, pero cada vez se la ofrecen a menos estudiantes. Aseguran que las medicinas son gratis, pero las pocas que dan son financiadas por los países a los que los funcionarios de Gobierno insultan en cada oportunidad que tienen.

La verdad es que la ineficiencia, la corrupción y el prisma ideológico con que ven en todos los campos del Gobierno sólo los hace retroceder. Los “logros” están sólo en los discursos.

Por eso urge algo de circo… para distraer a la gente. eduardo-enriquez@laprensa.com.ni

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