Humildad

En esta época que los sentimientos, anhelos y propósitos son iguales y no hay razón para trazar barreras con quienes poseen más o menos que nosotros; nos llena de humildad.

En esta época que los sentimientos, anhelos y propósitos son iguales y no hay razón para trazar barreras con quienes poseen más o menos que nosotros; nos llena de humildad.

Tener la oportunidad de sentir un abrazo, recibir un regalo, compartir una pequeña celebración con desconocidos o personas poco cercanas es parte de lo que la Navidad nos brinda.

Olvidate del orgullo y abrí paso a la generosidad para entregar lo mejor de vos.
Recordá que la humildad de corazón nos lleva a querer saludar a nuestros semejantes y a recibir las manifestaciones de efecto de quienes probablemente hemos ignorado o tratado mal.

Ser humildad no nos hace débiles, por el contrario, quienes no hacen ostentación de lo que dan o reciben sienten a plenitud la igualdad con los demás y fortalecen sus espíritu.

La Navidad nos muestra nuestra fragilidad como personas, lo importante que son los demás para nosotros y lo valiosos que somos para los demás, sin que eso dependa de lo que tengamos.

Material adaptado de Los Valores de la Navidad

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: