Etapa complicada para Fernández Kirchner

Las patronales rurales de Argentina llevaron a cabo un nuevo acto de protesta contra el Gobierno de Cristina Fernández, que hoy cumple dos años y con el que mantiene un severo conflicto desde marzo de 2008 por los impuestos a las exportaciones de granos.

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, inicia su tercer año de mandato en condiciones difíciles. LA PRENSA/ AFP / JUAN MABROMATA

BUENOS AIRES, EFE

Las patronales rurales de Argentina llevaron a cabo un nuevo acto de protesta contra el Gobierno de Cristina Fernández, que hoy cumple dos años y con el que mantiene un severo conflicto desde marzo de 2008 por los impuestos a las exportaciones de granos.

Al acto, realizado en las calles de la capital argentina, acudieron además dirigentes industriales y líderes políticos de oposición.

“Terminó el período de somnolencia”, dijo el titular la Sociedad Rural Argentina, Hugo Biolcati, en un discurso en el que los reclamos sectoriales dieron paso a otros por la inseguridad, la pobreza y las prácticas de clientelismo político, entre otros puntos de crítica al Gobierno.

El dirigente rural llamó a reclamar cambios al Parlamento, cuyos nuevos integrantes, surgidos de los comicios de junio pasado en los que el oficialismo sufrió una fuerte derrota, asumen hoy en sus funciones.

“Así como hemos logrado impedir que nos roben las urnas, debemos lograr impedir que nos roben el resultado. Tenemos que ejercer nuestros derechos a reclamar a nuestros diputados”, dijo Biolcati.

“El Gobierno perdió por goleada y la gente de diversas facciones políticas se expresó por un retorno a las instituciones, por el federalismo, por la libertad de expresión, todos derechos que parecen tan esenciales para un país normal”, añadió.

El sector rural realizó ocho huelgas comerciales en protesta contra el Gobierno desde que en marzo de 2008 el Ejecutivo argentino intentó establecer impuestos móviles a las exportaciones de soja, maíz, trigo y girasol.

NEGOCIARÁ SOLA

La presidenta argentina, Cristina Fernández, cumple hoy dos años de mandato y estrena un nuevo curso político con el oficialismo sin mayoría parlamentaria, lo que obligará al Gobierno a negociar con la oposición y el campo, que aprovechó la fecha para convocar otra jornada de protesta.

Durante sus dos primeros años de gestión, Fernández (peronista) ha renovado en dos ocasiones puestos claves en su equipo —el jefe de Gabinete y el ministro de Economía— y se ha enfrentado con la oposición, empresarios, patronales agrarias y poderosos medios de comunicación.

Ha defendido la persecución contra los responsables de los crímenes de la dictadura, que dejó más de 30,000 desaparecidos según cálculos de organizaciones humanitarias y ha aprobado medidas populistas para contentar al poderoso sindicato oficialista y ampliar los subsidios.

Sin embargo, no ha conseguido rebajar la pobreza, que datos oficiales sitúan por debajo del 20 por ciento y estimaciones privadas elevan al 40 por ciento, ni mejorar la confianza de los argentinos en las instituciones, aunque ha logrado una moderada estabilidad económica que ha desmentido los pronósticos de los expertos conservadores más catastrofistas.

Fernández, la primera mujer elegida democráticamente para el cargo en Argentina, no ha logrado tampoco despegarse de la sombra de su esposo y antecesor, Néstor Kirchner (2003-2007), quien influye de forma determinante en las grandes decisiones del Gobierno y, desde hoy, con la configuración del nuevo Parlamento resultante de las elecciones legislativas del pasado junio, ocupa un escaño en la cámara baja.

La derrota de Kirchner en las legislativas frente al peronista disidente Francisco de Narváez llevó a pensar a algunos que se acercaba el final político de la pareja presidencial.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: