Enciclopedia del erotismo

Hugh Hefner, el hombre que animó a las estadounidenses a soltarse la melena desde las páginas de Playboy, relata en una colección de lujo los pormenores de su vida y los primeros 25 años de la ya “cincuentona” revista que él echó a andar.

Hugh Hefner,y sus conejitas. LA PRENSA/AP/Dan Steinberg

Hugh Hefner, el hombre que animó a las estadounidenses a soltarse la melena desde las páginas de Playboy, relata en una colección de lujo los pormenores de su vida y los primeros 25 años de la ya “cincuentona” revista que él echó a andar.

La autobiografía en seis volúmenes y en edición limitada de 1,500 ejemplares a más de mil dólares cada uno incluye desde una reproducción del desnudo más legendario de la publicación, el de Marilyn Monroe, hasta recuerdos infantiles de “Hef”, como lo llaman sus “conejitas”.

Las 700 páginas autobiográficas, que el diario británico The Independent calificó como “el mejor libro histórico de este siglo”, relatan, además, los amoríos de Hefner, sus estudios de psicología, sus años en el ejército y el lanzamiento de Playboy en 1953.

“A mí teniente no le gustaba que me pasase tanto tiempo haciendo dibujos”, dice en el primer tomo de la colección Hefner, que abandonó el ejército en 1946.

Y como no podía ser menos con una publicación que combinó el erotismo con el contenido intelectual, la autobiografía contiene no sólo seductoras imágenes femeninas, sino también ensayos de escritores como Norman Mailer, Jack Kerouac y John Updike.

Los aficionados a la publicación erótica por excelencia del siglo XX  que compren los libros, recibirán además con cada colección un pequeño retazo de uno de los pijamas de seda en los que se enfunda Hefner para recibir a sus huéspedes en su mansión de Los Angeles, sea cual sea la hora del día.

Para el lanzamiento de la obra,  el octogenario creador de Playboy acudió con su nuevo trío de novias: Crystal Harris y las gemelas Karissa y Kristina Shannon y para amenizar la velada, estuvieron varias chicas ataviadas con su trajes de conejitas, que mantuvieron el ánimo en alto y las copas de champán permanentemente llenas.

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