Masacre en Pakistán

Al menos 88 personas murieron ayer y 37 resultaron heridas en un atentado perpetrado por un kamikaze con un coche bomba en un partido de voleibol en el noroeste de Pakistán, según un nuevo balance de la policía.

Un paramédico asiste a una de las víctimas del ataque suicida que hizo estallar un vehículo cargado de explosivos en una multitud que asistía a un partido de voleibol. LA PRENSA/AFP/AKBAR Marwat

PESHAWAR/Pakistán/AFP

Al menos 88 personas murieron ayer y 37 resultaron heridas en un atentado perpetrado por un kamikaze con un coche bomba en un partido de voleibol en el noroeste de Pakistán, según un nuevo balance de la policía.

Este ataque es uno de los más sangrientos de las últimas semanas en Pakistán, país en donde desde hace dos años y medio una ola de atentados dejó más de 2,800 muertos.

“El balance aumentó a 88 muertos y 37 heridos”, indicó el jefe de policía del distrito, Mohammad Ayub Khan. El balance anterior era de 70 muertos y más de 100 heridos.

Seis niños y cinco soldados figuran entre los muertos, añadió Khan.

El jefe de policía indicó que más de 20 viviendas de ambos lados del terreno de voleibol se derrumbaron.

“Retiramos todos los cuerpos que estaban debajo de los escombros de las viviendas destruidas” por la explosión, agregó Khan.

El ataque se produjo en el pueblo de Shah Hasan Khan, en el distrito de Bannu, vecino de Waziristán del Sur, una zona tribal fronteriza con Afganistán, en donde el ejército paquistaní combate actualmente a los talibanes aliados a Al Qaeda, que en represalia cometen numerosos ataques suicidas.

“Los habitantes del pueblo estaban viendo un partido entre dos equipos de esta localidad cuando el kamikaze llegó manejando un vehículo todoterreno, que precipitó sobre ellos e hizo estallar”, relató el jefe de la policía del distrito. Unas 200 personas asistían a la contienda, según la policía.

Una reunión del comité local antitalibán se desarrollaba en la mezquita situada justo al lado del terreno de voleibol, cuando se produjo el ataque, indicó Mushtaq Marwat, miembro de ese Comité de Paz, al canal de televisión local Geo.

“La clínica local no tiene siquiera un doctor. Los habitantes del pueblo tienen que subir a las víctimas a sus propios vehículos y llevarlas al hospital de la ciudad Lakki Marwat”, a 30 kilómetro de distancia, agregó.

Khan y otros responsables policiales acusaron a los rebeldes talibanes de haber perpetrado este atentado.

“Recibimos amenazas de Miranshah”, principal ciudad de Waziristán del Norte, uno de los principales feudos de los talibanes, afirmó Mushtaq Marwat.

La policía y el ejército lanzaron el año pasado una operación contra los talibanes en Bannu y declararon al distrito unos meses después totalmente seguro.

El primer ministro, Yusuf Raza Gilani, condenó el ataque afirmando en un comunicado que “tales actos terroristas no pueden debilitar la resolución del Gobierno a combatir la amenaza terrorista hasta que sea totalmente eliminada”.

La ola de atentados que sacude a Pakistán desde hace unos dos años y medio se aceleró desde octubre, cuando el ejército lanzó una ofensiva terrestre contra los talibanes en Waziristán del Sur, bastión del Movimiento de los Talibanes Paquistaníes.

×

Apoye el periodismo independiente. Lo invitamos a compartir este contenido.

Comparte nuestro enlace: