¿Se colará Martínez?

Cuando en Seattle se menciona el nombre de Edgar Martínez, lo primero que viene a la mente de los aficionados es su doblete el 8 de octubre de 1995 en la Serie Divisional contra los Yanquis.

Por Edgard R odríguez C.

Cuando en Seattle se menciona el nombre de Edgar Martínez, lo primero que viene a la mente de los aficionados es su doblete el 8 de octubre de 1995 en la Serie Divisional contra los Yanquis.

Se trata, quizá, del momento más emocionante del beisbol en esa ciudad del Estado de Washington. Los fanáticos conservan aquella imagen de Joey Cora con sus ojos saltones desbocados hacia el home, lo mismo que la sonrisa radiante de Ken Griffey Jr., anotando tras el batazo de Martínez en el inning once.

Pero Martínez, nacido en Nueva York y criado en Puerto Rico, fue mucho más que aquel oportuno batazo. Se trata del mejor bateador designado que ha tenido el beisbol y un ejemplo de tenacidad e integridad, que influyó en su entorno, más con sus hechos que con sus palabras.

Y aunque batear es la prueba atlética más difícil, paradójicamente el haber sido “sólo” bateador es lo que tiene a Edgar cubierto de dudas justo ahora, cuando se está a punto de conocer a los nuevos integrantes del Salón de la Fama del beisbol.

Hoy serán abiertos los sobres de los casi 600 votantes, quienes pueden elegir un máximo de 10 candidatos y los que sumen un 75 por ciento de los votos serán los nuevos exaltados al campo de las leyendas, pero ¿estará Edgar Martínez entre ellos?

El favorito en las boletas es el también boricua Roberto Alomar. Y tras él se han ubicado Andre Dawson y Bert Blyleven, mientras que Martínez se asoma con buenas cifras, pero quizá no con tanto empuje entre los votantes.

Martínez fue un bateador de .312 en su carrera de 17 años, en la que capturó dos títulos de bateo. Resumió .343 en 1992 y .356 en 1995. Fue siete veces al Juego de Estrellas y se retiró en el 2004, después de coleccionar 514 dobles, 309 jonrones, 1,261 remolques y 1,219 anotadas.

Y quizá lo más impresionante de este bateador es que coleccionó todos esos logros con un problema de estrabismo, un trastorno ocular que afecta la capacidad de los ojos para trabajar juntos. Durante la temporada Edgar se privaba de ver televisión y de leer.

Aun así, es uno de los cinco bateadores con promedio de por vida sobre .300, más de 500 dobles, 1,200 boletos, .400 de porcentaje sobre las bases y .500 de slugging. Los otros cuatro son Babe Ruth, Ted Williams, Lou Gehrig y Stan Musial. Ellos ya están en Cooperstown.

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